El Descubrimiento

El banco gigante que unió todo un pueblo

Sant Jordi Desvalls tiene el primer Big Bench del Estado, un asiento de medidas gigantescas construido por los vecinos y que atrae visitantes de todo el mundo

31/07/2026 - 07:02 h.

San Jorge DesvallsLas medidas gigantescas, excesivas, del gran banco rojo (el Big Bench) de Sant Jordi Desvalls hacen sentir pequeño a todo el que se sienta y se descubre con las piernas colgando como si fuera un niño, pero esta sensación de pequeñez queda compensada por la inmensidad de las vistas que regala su situación privilegiada: en un giro de casi 360 grados, en días claros, en el horizonte se pueden adivinar las siluetas del Canigó, las Gavarres, el Montgrí, el Albera, la Mare de Déu del Mont, Rocacorba y el Far. Unos indicadores de madera colocados en círculo señalan hacia dónde dirigir la vista para descubrir cada una de estas montañas. Otro indicador apunta hacia el bonito caserío de Diana, de imprescindible visita.

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Situado en un extremo elevado de un campo de sembrados, a diez minutos a pie desde el núcleo de Sant Jordi Desvalls, el banco gigante se colocó en el año 2022 y es un punto de atracción de visitantes de todas partes del mundo, pero también es un espacio muy concurrido y apreciado por los vecinos de Sant Jordi Desvalls, donde llegan para hacer la caminata diaria, para disfrutar de puestas de sol únicas, especialmente en días de tramontana, o para pasar un rato de calma o de lectura. Es, de hecho, el "su" banco, porque fueron ellos, el pueblo al completo, los que lo construyeron y colocaron en su lugar, y los que se encargan de su cuidado y mantenimiento.

La idea de construir el banco gigante en este pequeño pueblo bajo-ampurdanés de 900 habitantes surgió en una feria de cerámica de Milán donde Irina Grosu y Josep Motas, de la firma Bussoga, exponían las piezas que idean y crean en su taller artesano de Sant Jordi Desvalls. "Allí conocimos al ingeniero y exdiseñador de BMW Chris Bangle, que al saber que veníamos de un pueblo pequeño nos propuso poner allí uno de los bancos gigantes de la red Big Bench Community Project, que él impulsa en todo el mundo para promover el turismo en lugares rurales con alto valor paisajístico", recuerda Irina. Pasada la pandemia de covid, Irina y Josep consiguieron animar al resto de vecinos de Sant Jordi para hacer realidad aquella idea. "Lo más bonito de todo fue que todo el pueblo se sumó y cada sábado, durante casi un año, cada uno aportaba su granito de arena", explica Irina. El carpintero jubilado cedió su taller y aportó sus conocimientos sobre el tipo de madera que había que comprar y cómo trabajarla, los que sabían soldar se ocupaban de trabajar la estructura de hierro, el médico del pueblo dejó su porche para poner allí la estructura del banco ya montada y pintarla de su característico color rojo llamativo...

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Para pertenecer a la red Big Bench Community, los bancos gigantes deben cumplir varios requisitos, entre ellos hacer unas medidas extraordinarias (el de Sant Jordi mide 2,5 metros de alto por 3,5 de ancho, proporciones que exigen subirse al banco por una pequeña escalera de obra), que el lugar donde se ubique sea de acceso libre permanentemente y que la construcción no se pague con dinero público. “Todo el material se pagó con el dinero que recogimos organizando chocolatadas, bingos, venta de camisetas y otras actividades”, asegura Irina.

De los largos meses de trabajo para construir el banco gigante, el carpintero jubilado Dani Ministral recuerda especialmente el día en que se transportó desde la plaza Mayor hasta el campo donde debía quedar instalado. “Depositamos el banco sobre un remolque de madera con ruedas y una yegua lo estiraba. Todo el pueblo en pleno siguió la operación en procesión. Fue muy emocionante”, recuerda Dani.

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El de Sant Jordi es el primer banco de la Big Bench Community que se creó en el estado español y es el número 199 del mundo, donde ya hay más de 400 repartidos en diversos países. En Cataluña se han creado recientemente en Vilalba Sasserra o Riba-roja d'Ebre.