La casa de Salvador Allende, vendida para ser convertida en oficinas
Una empresa privada compra el inmueble a la familia del expresidente chileno, después de que Boric fallara en el intento de adquirirla para hacer allí un museo
BarcelonaDebía ser un espacio de memoria histórica, un lugar donde conocer y recordar la figura de Salvador Allende, pero acabará convertido en un edificio de oficinas. La casa donde el expresidente chileno vivió entre 1953 y 1971 llevaba tiempo en venta. El ejecutivo del expresidente progresista Gabriel Boric intentó comprarla para que el espacio íntimo que vio cómo Allende se convertía en presidente se transformara en un museo sobre su figura y su legado político. Pero un procedimiento administrativo lleno de errores hizo que la operación de compra acabara en fracaso.
Cuando el gobierno chileno intentó adquirir el inmueble, dos de los cuatro propietarios de la casa ocupaban cargos públicos. Isabel Allende Bussi, hija del expresidente, era entonces senadora, y Maya Fernández Allende, nieta del líder socialista, dirigía el ministerio de Defensa. La Constitución chilena prohíbe a los diputados y ministros firmar contratos con el tesoro público, una limitación legal de la que el gobierno de Boric no se dio cuenta hasta tres días después de anunciar la compra.
Entonces, la familia se retractó de la venta al estado, y el fiasco llevó a Maya Fernández Allende a dimitir de sus cargos al frente de la cartera de Defensa en enero de 2025. Tres meses más tarde, el Tribunal Constitucional destituyó a la senadora Isabel Allende Bussi, y este verano los juzgados cerraron la investigación por las acusaciones de fraude fiscal imputadas en una denuncia presentada por un abogado militante del partido de José Antonio Kast, el presidente de extrema derecha sucesor de Gabriel Boric en el cargo. La justicia desestimó las acusaciones al no encontrar indicios, más allá de la incompatibilidad entre ocupar el cargo y efectuar la compra, que en ningún momento llegó a tener lugar.
Finalmente, la familia ha vendido la casa –situada en el número 392 de la calle Guardia Vieja, en el distrito de Providencia de Santiago de Chile– este agosto a la empresa Linkapsis Geodesia & Ingeniería SpA, una sociedad chilena del ámbito geoespacial que allí hará oficinas. La compra se ha efectuado por 1.000 millones de pesos (unos 948.000 euros); son 67 millones más que el precio que el estado estaba dispuesto a pagar.
El despacho y la biblioteca, casi intactos
Cinco décadas después de que Allende y su familia abandonaran el inmueble, el valor histórico sigue siendo importante. En el interior, la casa está prácticamente intacta. El despacho donde el presidente depuesto por el golpe de estado de 1973 celebraba reuniones políticas y la biblioteca siguen casi como la familia los dejó al marcharse en el año 1971 a una casa cerca del mar, en busca de aire limpio debido a una enfermedad pulmonar que padecía Hortensia Tencha Bussi, pareja de Allende. Por ahora, es un misterio qué pasará con los objetos que aún se conservan.