Venezuela

Venezuela, una década en el corazón de la política española

La imputación de Zapatero acentúa aún más la división de los políticos de Madrid sobre los vínculos con el país sudamericano

Zapatero y la ministra de Exteriores de Venezuela, Delcy Rodríguez
31/05/2026
4 min

BarcelonaLa sorprendente imputación del expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero por un delito de tráfico de influencias en relación con el rescate de la compañía aérea Plus Ultra, en el centro de una investigación internacional de blanqueo de capitales con su centro en Venezuela, ha situado los focos mediáticos en las actividades de Zapatero en este país sudamericano. Sin embargo, Venezuela y las relaciones con su régimen ya hace más de una década que se han convertido en una fuente recurrente de acusaciones, polémicas e incluso procesos judiciales en el seno de una política española altamente crispada y judicializada.

En parte, esto se explica por el hecho de que Madrid ha acogido a una buena parte de los exiliados venezolanos que han ido huyendo de su país a medida que el régimen "bolivariano", instaurado por Hugo Chávez en el año 1999, se ha ido endureciendo. Durante los últimos años, el expresidente español ha jugado un papel importante en diversas negociaciones para la liberación de presos políticos venezolanos. De hecho, este año Zapatero ya había viajado en dos ocasiones a Caracas para supervisar la amnistía que había decretado la presidenta Delcy Rodríguez, y ya lo habría hecho una tercera vez si no lo hubieran imputado.

Por eso, tan pronto como estalló el escándalo, los micrófonos buscaron las reacciones de la oposición venezolana, liderada por María Corina Machado. "Aquí lo que está aflorando es lo que hace años que denunciamos. Pero lo más doloroso es que, más allá de enriquecerse, también sometieron a los venezolanos a la persecución", declaró Dignora Hernández, secretaria política de Vine Venezuela, el movimiento de Machado, que señaló que el verdadero vínculo entre Zapatero y la élite dirigente venezolana son los "negocios y el dinero".

Sin embargo, no toda la oposición está de acuerdo. Según Alberto Pérez, un disidente venezolano exiliado en Madrid y presidente de la ONG Venezolanos en España, la realidad es más bien a la inversa. “Mi sentimiento respecto a Zapatero es de agradecimiento porque su intermediación, que no fue la única, ayudó a la liberación de muchos opositores venezolanos. Estos días lo he comentado con otros compañeros, y creo que esta es la opinión mayoritaria”, sostiene Pérez, que apunta que la mediación del político socialista en Venezuela contó en sus inicios con un apoyo bipartidista. "Zapatero fue a Venezuela como enviado especial de la Unión Europea y del gobierno de Rajoy, y contaba con el apoyo de los dos grandes partidos".

La posición del bloque de Machado en este asunto podría estar motivada por su alianza política con la derecha española, por razones ideológicas o de interés político. De hecho, se ha invitado a Machado a actos del PP y recibió de manos de Isabel Díaz Ayuso la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid. Además, la política venezolana se ha reunido también con Santiago Abascal, pero ha rechazado todas las invitaciones para mantener un encuentro con el presidente, Pedro Sánchez, en la Moncloa.

Los vínculos con la izquierda

De acuerdo con Lluís Orriols, profesor de ciencias políticas en la Universidad Carlos III, no es habitual que un país extranjero adquiera una relevancia tan grande en la política doméstica como la de Venezuela. "Una de las razones que lo explica es que Venezuela ha sido durante tiempo un referente político importante para una parte de la izquierda, era una marca de identidad, que ocupaba una posición que antes tenía Cuba", comenta Orriols, que señala que poco después del surgimiento de Podemos hubo toda una campaña para atacar a este partido por sus vínculos con el chavismo.

En concreto, la justicia española llegó a abrir dos investigaciones por una presunta financiación irregular de Podemos de acuerdo con las declaraciones de un antiguo dirigente chavista, Hugo Carvajal, y varios informes de la UDEF, la unidad de la policía española especializada en delitos penales. No obstante, las causas se acabaron archivando por falta de pruebas.

El siguiente escándalo relacionado con Venezuela fue el llamado Delcygate, a raíz de la controvertida visita a Madrid en el año 2020 de Delcy Rodríguez, entonces vicepresidenta del país sudamericano. Rodríguez se reunió en el aeropuerto de Barajas con José Luis Ábalos, ministro de Transportes, a pesar de que un paquete de sanciones de la UE al régimen venezolano le prohibía la entrada al espacio Schengen. Vox presentó una querella, pero el Tribunal Supremo la archivó porque consideró que la prohibición era de carácter político. Unos cuantos meses después, el partido de extrema derecha volvió a recurrir a la justicia para denunciar el rescate de la aerolínea Plus Ultra, si bien la querella se archivó en 2023.

La reciente reapertura del caso Plus Ultra incluye también la investigación de otras presuntas actividades económicas de Zapatero en Venezuela. En su auto de imputación, el juez instructor, José Luis Calama, menciona una presunta intermediación del político socialista con una compañía suiza y otra china en la compra de petróleo venezolano. "De las actividades económicas de Zapatero en Venezuela no teníamos conocimiento. Habrá que ver si son ilegales o no", comenta Pérez.

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