Internacional 02/09/2021

El deportista paralímpico olvidado en Kabul

Mohammad Fahim Rahimi fue el único representante paralímpico de Afganistán durante años

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Mohammad Fahim Rahimi, con las muletas con que se mueve a Kabul

BarcelonaAsegura que tendría que estar en los Juegos Paralímpicos de Tokio y que lo han dejado totalmente olvidado en Kabul. Mohammad Fahim Rahimi fue el único deportista paralímpico de Afganistán que participó en los juegos de Pekín y en los de Londres y, según dice, ahora también lo habían convocado en Japón como deportista invitado. Pero el Comité Paraolímpico de Afganistán no tramitó el viaje a tiempo y, con la llegada de los talibanes a Kabul, ya no hubo nada que hacer. “El Comité Paraolímpico en Afganistán ya no existe. Ya no tengo a nadie a quien contactar”, lamenta por teléfono desde Kabul.

A Rahimi le falta una pierna por encima de la rodilla y se mueve con muletas. La perdió en 1996 cuando era un adolescente, tenía unos 13 o 14 años, y las facciones muyahidines luchaban en Kabul por el control de la ciudad. Él caminaba por el lateral de una calle y, de repente, se oyó una gran explosión y su vida cambió por completo. Una mina antipersona le sesgó una pierna.

Entonces él ya hacía taekwondo, así que sus amigos le animaron a seguir practicando deporte para que no le diera demasiadas vueltas a la cabeza. Perder una pierna había sido un gran trauma. De esa manera empezó a hacer culturismo, después probó el boxeo, y finalmente se especializó en levantamiento de peso ligero, que es el deporte con el que compitió en las dos ocasiones que participó en los Juegos Paralímpicos. Eso sí, admite, nunca ganó ninguna medalla ni consiguió ninguna gran marca.

De hecho, en Pekín, confiesa, iba bastante perdido. Y en Londres quedó en decimoprimera posición, o sea penúltimo, porque solo participaron doce países en levantamiento de peso ligero. Aun así Rahimi se ganó un cierto reconocimiento en Afganistán y su nombre y su imagen se difundieron en los medios de comunicación. Tal vez porque es uno de los poquísimos atletas paralímpicos que Afganistán ha tenido en su historia. Algo que, por cierto, no deja de sorprender, teniendo en cuenta que en el país hay un auténtico ejército de mutilados. Durante años Afganistán fue uno de los países más minados del mundo y, con la presencia de tropas internacionales, centenares de personas siguieron sufriendo amputaciones cada año con los artefactos explosivos que los talibanes escondían en los caminos.

Afganistán compitió por primera vez en unos Juegos Paralímpicos en 1996 en Atlanta. Cuatro años más tarde, en 2000, se vetó su participación en Sydney porque los talibanes estaban en el poder. Los deportistas afganos volvieron a los Paralímpicos en 2004, en Atenas: participaron dos. En 2008 en Pekín y en 2012 en Londres, Rahimi fue el único deportista que representó al país. En Río de Janeiro, en 2016, Afganistán también tuvo un único deportista pero fue desclasificado por dopaje. Este año en Tokio compiten la taekwondista Zakia Khudadadi y el atleta Hossain Rasouili. Y según Rahimi, él también estaba invitado como "deportista de honor".

“En Londres yo era el único deportista que no tenía entrenador", declara para justificar que, en las dos ocasiones que participó en los Paralímpicos, no pudiera hacer milagros y siempre quedara en la cola de la clasificación. Ahora, asegura, sigue entrenando. También por su cuenta, por supuesto.

“Tengo dos teléfonos móviles de la embajada del Reino Unido pero, por más que llamo, siempre están apagados”, lamenta. No entiende que, a pesar de que durante años le presentaron en todas partes como un modelo de superación, ahora nadie se acuerde de él. Como tantos otros, también aspira a irse del país con su familia porque teme por su vida. No se quiere quedar en el Afganistán de los talibanes.

 

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