Hegseth dice que la ejecución de un preso militar en los EE. UU. será "pública"
El jefe del Pentágono asegura que quiere dar una lección al ejército fusilando de manera pública a Nidal Hasan, autor de un tiroteo en una base militar hace 17 años
WashingtonEl secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha asegurado que la ejecución militar de Nidal Hasan con pelotón de fusilamiento será "pública" y será llevada a cabo por los mismos "soldados" de Fort Hood. "Nos aseguraremos de que la gente pueda verlo. Que sea público. Porque la gente necesita entender las consecuencias que tienen este tipo de cosas", ha afirmado el jefe del Pentágono en el pódcast Real America's Voice. La ejecución está prevista para el próximo 3 de diciembre.
El martes el presidente estadounidense, Donald Trump, aprobó la ejecución militar con pelotón de fusilamiento para Hasan, un expsiquiatra militar que mató a 13 personas e hirió a 32 durante un tiroteo en la base militar de Fort Hood, Texas, en 2009. Es la primera vez desde al menos 1945 que se lleva a cabo una ejecución militar en estas condiciones, según recoge el grupo Death Penalty Information Center. La última vez que el ejército ejecutó a un soldado, sin embargo, fue a principios de los 60, cuando se ahorcó al soldado John A. Bennet.
La decisión de hacerlo público y dar una especie de lección al resto de militares llega en medio del clima de miedo que se ha instaurado en el Pentágono a raíz de la purga aplicada por Hegseth. Numerosos generales en cargos clave han sido destituidos o bien se ha forzado su renuncia, y todavía no se ha encontrado un sustituto. Asimismo, el secretario de Defensa anunció la semana pasada que reducía un 20% los generales y almirantes del ejército estadounidense en medio de los problemas que arrastra para cubrir vacantes en posiciones de liderazgo críticas. Todo ello, en medio del estancamiento de Washington en la guerra contra Irán.
Por el momento, el departamento de Defensa todavía no se ha pronunciado sobre las palabras de Hegseth ni ha revelado cómo piensa ejecutar a Hasan. El hombre fue condenado a pena de muerte en 2013 por un tribunal militar y desde entonces ha estado pendiente de la sentencia final. Dentro de la jurisdicción militar es el presidente estadounidense, que también es el "comandante en jefe", quien tiene la última palabra sobre el método a aplicar.
Aunque son raras, las ejecuciones con pelotón de fusilamiento todavía son legales en cinco estados: Idaho, Misisipi, Oklahoma, Carolina del Sur y Utah. El año pasado, Carolina del Sur ejecutó a un prisionero con pelotón de fusilamiento por primera vez en los EE. UU. en 15 años.
Trump y su gobierno se han mostrado abiertamente favorables a la pena de muerte y, de hecho, el presidente estadounidense se ha mostrado partidario en reiteradas ocasiones de ampliar su aplicación. El año pasado el departamento de Justicia (entonces ya controlado por Todd Blanche, antiguo abogado del magnate) publicó un informe en el que consideraba que los Estados Unidos deberían recuperar los pelotones de fusilamiento como métodos de ejecución para los delitos federales más graves. En el documento también se planteaba el uso de otras prácticas, como la asfixia con gas.