Los Estados Unidos imputan a Raúl Castro y escalan la presión sobre Cuba
El departamento de Justicia acusa al expresidente cubano de 94 años de participar en el derribo de dos avionetas del grupo humanitario Hermanos al Rescate
WashingtonEl departamento de Justicia de los Estados Unidos ha imputado formalmente al expresidente cubano Raúl Castro, de 94 años, en una escalada sin precedentes en la campaña de presión contra la isla caribeña. La acusación formal contra el menor de los dos hermanos que lideraron la revolución cubana en 1959 supone un ataque frontal al aparato de poder militar-económico que actualmente controla la isla. Aunque el actual presidente es Miguel Díaz-Canel, Castro y una docena de militares que están vinculados con el conglomerado GAESA son los que mueven los hilos del régimen. Los cargos se han dado a conocer este miércoles, justo cuando Cuba celebra que en 1902 se independizó de España gracias al apoyo de los EE. UU.
Hacía días que ya se había filtrado que la administración estadounidense estaba estudiando una acusación formal contra Castro, que en junio cumplirá 95 años. Entre los crímenes que se le atribuyen se encuentra el caso de dos aviones abatidos por el ejército cubano en 1996, que pertenecían a la organización humanitaria Hermanos al Rescate, creada por ciudadanos cubano-estadounidenses exiliados. En el suceso murieron cuatro personas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses, y dejó una profunda herida dentro de la diáspora cubana de Florida.
, para recalcar este punto, Ratcliffe también mencionó la operación en Caracas para secuestrar a Nicolás Maduro.
Influencia política y económicaLa acusación penal llega después de que la semana pasada se produjera otra escena insólita: el director de la CIA, John Ratcliffe, viajó a La Habana para reunirse con sus homólogos. Ratcliffe advirtió a los cubanos que debían tomarse en serio las amenazas de Trump contra Cuba y que solo establecería conversaciones "reales" si había "cambios fundamentales". Según explicaron fuentes de la CIA al Wall Street Journal, para recalcar este punto, Ratcliffe también mencionó la operación en Caracas para secuestrar a Nicolás Maduro.
Influencia política y económica
Aun sin estar de facto en el poder, Castro es el creador de GAESA y aún continúa siendo una de las figuras con más poder dentro de la isla. Buena parte de la influencia que conserva el hermano pequeño de Fidel Castro se debe a la estrecha relación que desarrolló con los círculos militares durante los años que ejerció como ministro de Defensa. De hecho, creó GAESA en los años 90 con el propósito de reforzar el sector de defensa cubano, pero hoy en día controla desde las gasolineras de la isla hasta los resorts turísticos de lujo. En total, entre el 40% y el 70% de la economía cubana pasa por sus manos. Que la administración estadounidense ponga en el punto de mira a Castro es un golpe simbólico y estratégico.
la filtración de un informe de inteligencia estadounidensedesencadenaría una guerra de guerrillas "horrorosa". Brenner también señalaba cómo GAESA no depende solamente de un único jefe, por lo que, un golpe contra Castro no supondría una decapitación del régimen. Aunque sí que provocaría un fuerte terremoto y podría dar pie a un vacío de poder que generase guerras intestinas. Al final, figuras como Díaz-Canel tienen más un rol de burócrata que de gobernante.
La imputación de Castro es un síntoma más de la impaciencia de la Casa Blanca con el régimen cubano. Este mismo miércoles, pocas horas antes de que se anunciase la acusación contra Castro, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha compartido en X un vídeo en el que se dirige a los cubanos y acusa a GAESA de ser la culpable del cerco energético que sufre la isla. "El presidente Trump está ofreciendo una nueva relación entre los EUA y Cuba, pero debe ser con vosotros y no con GAESA", dice, e insiste en que Washington está "preparado para abrir un nuevo capítulo". Aunque Rubio hable a los cubanos, el mensaje se dirige a GAESA.
En las últimas semanas, oficiales del gobierno estadounidense han explicado a la prensa que el presidente Donald Trump cada vez está más frustrado con su campaña de presión contra Cuba. Hace más de cuatro meses que la isla sufre un brutal asedio energético de los EE. UU., pero, aun así, parece que el régimen no cede. Es por eso que en los últimos días la posibilidad de un ataque militar contra la isla ha comenzado a plantearse en las reuniones de gabinete. Una operación que difícilmente sería tan limpia y eficaz como la de Venezuela.
La creciente inquietud de la Casa Blanca se ha traducido en los últimos días en un aumento de las insinuaciones de una posible intervención militar y más paquetes de sanciones. Hace dos semanas que el departamento de Estado anunciaba nuevas sanciones contra Gaesa y justo el lunes aplicaba una nueva batería de restricciones contra once líderes militares y miembros del ejecutivo cubano. Entre ellos, la ministra de Comunicaciones, Mayra Arevich Marín. En paralelo, la tensión con el gobierno cubano ha aumentado después de la filtración de un informe de inteligencia estadounidense que dibuja la isla como una amenaza para la seguridad nacional de los EE. UU. después de haber adquirido supuestamente unos 300 drones de ataque.
Un mensaje de consumo interno
Más allá de hacer sonar los tambores de guerra, el vídeo compartido en X por Rubio también es un mensaje de consumo interno. Rubió es conocido por ser un halcón tanto con Venezuela como con Cuba, aunque la isla caribeña siempre ha sido una cuestión personal. Buena parte de su marca política la ha construido en Florida, apelando a la diáspora cubana con la promesa de provocar un cambio de régimen. Rubio, que es hijo de inmigrantes cubanos, también ha creado todo un relato en torno a su identidad y Cuba. Ahora bien, a pesar de que durante muchos años le gustó dibujarse como hijo de exiliados cubanos, más tarde se descubrió que sus padres habían marchado antes de la Revolución Cubana, bajo la dictadura de Fulgencio Batista. El mismo Rubio lo va terminar reconociendo.
Provocar un cambio de régimen es una cuestión de legado para Rubio y una medalla más para colgarse de cara a las presidenciales de 2028. A pesar de que aún faltan dos años, en las últimas semanas se ha empezado a proyectar su figura hispana como posible presidenciable. Su comparecencia durante la rueda de prensa de la Casa Blanca y la visibilidad que está ganando como el hombre que resuelve los problemas dentro de la administración lo está situando en una posición de ventaja frente al presumible sucesor de Trump, el vicepresidente, J.D. Vance. En este contexto, el vídeo de Rubio dirigiéndose al pueblo cubano vuelve a ser una estrategia de sostener el
momentum que hay en torno a su figura.