Trump también depura el consejo independiente que asesora la Casa Blanca en ciencia
El republicano despide a una veintena de expertos del grupo que asigna los fondos a universidades y centros de investigación
BarcelonaLa cruzada de Donald Trump contra el mundo académico y científico no se detiene. El presidente norteamericano ha despedido de manera fulminante a la veintena de expertos del consejo independiente que supervisa la Fundación Nacional de Ciencia (National Science Foundation, en inglés), la agencia clave para la planificación de los recursos que se destinan a la investigación científica —sobre todo la más básica— y técnica de los EE. UU. Dos miembros recientemente despedidos de este organismo —que tiene un presupuesto equivalente en euros a 8.500 millones— han hecho público que el pasado viernes recibieron un correo electrónico enviado por la Oficina de Personal Presidencial, "en nombre del presidente", agradeciéndoles "el servicio" y destituyéndolos. Según ellos, no se aportaba "ningún otro argumento".
No es la primera vez que la administración Trump arremete contra la National Science Foundation. Por ejemplo, intentó recortar a la mitad su presupuesto (a 4.500 millones de euros) el año pasado y, aunque el Congreso evitó que sucediera, se prevé que el año que viene el gobierno vuelva a poner sobre la mesa esta reducción. Además, la agencia ha perdido más del 30% del personal desde enero de 2025 y, en diciembre, tuvo que ceder su sede a otra agencia federal.
Este consejo independiente se creó en el año 1950 para guiar la gobernanza de la Fundación Nacional de Ciencia y asesorar al presidente y al Congreso sobre políticas relacionadas con la ciencia y la ingeniería. Está integrado por científicos, ingenieros y otros expertos del mundo académico e industrial, así como de diversas ONG, que se nombran cada seis años, con el objetivo de que se defina la estrategia de la fundación, así como asegurar una supervisión y asesoramiento a la Casa Blanca y al Congreso en política científica. De hecho, al ser bastante independiente, el órgano ha permitido asignar fondos —miles de millones de dólares— por prioridad de criterio técnico y de interés general en forma de becas y subvenciones a universidades y centros de investigación.
Según dos miembros afectados, el viernes se les informó que serían expulsados con efecto inmediato. "Los 22 miembros actuales del Consejo Nacional de Ciencias fueron despedidos el viernes con efecto inmediato. No se dio ningún motivo", afirma una de las afectadas, Yolanda Gil, que trabaja en el Instituto de Ciencias de la Información de la Universidad del Sur de California, en declaraciones a Associated Press. "Viendo acciones similares por parte de la administración en todo el gobierno federal y especialmente en lo que respecta a la investigación científica, parecía solo cuestión de tiempo", asegura Keivan Stassun, otro miembro que trabaja en la Universidad Vanderbilt.
Varios intentos contra la NSF
Desde que asumió el cargo a principios de 2025, Trump ha impulsado cambios que han sacudido el sistema científico de los Estados Unidos, uno de los más potentes del mundo. Desde que volvió a la presidencia, ha intentado llevar a cabo recortes muy importantes y ha congelado o revisado subvenciones a los Institutos Nacionales de Salud (NIH), lo que ha afectado a proyectos de millones de dólares. También ha conseguido censurar líneas de investigación relacionadas con la perspectiva de género, las enfermedades infecciosas en países en vías de desarrollo —como el VIH— y la crisis climática. Todo ello ha generado inquietud en la comunidad científica y ha propiciado una "fuga de cerebros" que, si bien todavía no se ha materializado de manera masiva, cada vez más investigadores exploran oportunidades en el extranjero, especialmente en la Unión Europea.
En un artículo publicado en Nature, la miembro de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos por California y la demócrata de mayor rango del Comité de Ciencia, Espacio y Tecnología de la Cámara, Zoe Lofgren, ha criticado la medida. "Esta es la última maniobra estúpida hecha por un presidente que continúa perjudicando la ciencia y la innovación americanas", dice en un comunicado. "Lamentablemente, no es extraño que un presidente que ha atacado la NSF desde el primer día intente destruir la junta que ayuda a guiar la fundación", concluye.