Eslovenia, a un paso de las elecciones por el fracaso en las conversaciones para formar gobierno
El liberal Robert Golob renuncia a formar gobierno y el admirador pro Trump Janez Janša podría tener una segunda oportunidad
BarcelonaEslovenia entra en un momento de incertidumbre política. Las conversaciones del liberal Robert Golob, vencedor de las elecciones de marzo, con diversos partidos para formar un gobierno de coalición no han llegado a buen puerto. El mismo Golob ha anunciado este lunes que su partido renuncia a formar gobierno. De esta manera, el ultraconservador admirador de Trump y crítico con la Unión Europea Janez Janša, que quedó segundo en las elecciones celebradas en marzo, tiene ahora una oportunidad para formar gobierno. En caso de que él o ningún otro candidato lo consiga, el país volverá a las urnas.
"Esperamos impacientemente trabajar en la oposición". Así constataba Golob este lunes el fracaso en las conversaciones. El liberal ganó los comicios de marzo por un margen estrecho. Su partido, el Movimiento Libertad (GS), consiguió 29 escaños, mientras que el Partido Demócrata Esloveno (SDS), liderado por Janša, obtuvo 28 diputados. Todas las miradas se dirigen ahora hacia el ultraconservador, que ya gobernó el país entre 2020 y 2022 y había sido ministro de Defensa en los años 90.
Pero Janša ha asegurado que no tiene prisa por intentar formar un ejecutivo: "Podemos esperar con calma en la oposición mientras los que han causado este caos se ocupan de ello". A pesar de que ha asegurado que podría formar un gobierno "desde mañana", el mismo Janša lo ha descartado por ahora y se ha mostrado abierto a repetir las elecciones. Ya durante la campaña electoral advirtió que no gobernaría si no tenía una mayoría cómoda, y de momento no tiene apoyos claros de otras formaciones para conseguirla.
Acusaciones de injerencias
Al ganar las elecciones, Golob, que gobernaba el país desde 2022, aseguró que durante su "próximo mandato" trabajaría por "un futuro mejor para todos". "Todos los que habéis votado habéis dado vuestro voto a la democracia, no solo al Movimiento Libertad", decía Golob. Por su parte, Janša ya apuntaba la difícil gobernabilidad del país que dejaban los resultados. "Eslovenia merece estabilidad, pero dudo que la alcance teniendo en cuenta los resultados", dijo durante la noche electoral.
Entonces, los comicios estuvieron marcados por un tenso ambiente político en el país, con acusaciones de corrupción e injerencias extranjeras. Las autoridades eslovenas acusaron a Black Cube, una agencia de inteligencia privada de Israel, de intentar favorecer a Janša y desestabilizar a Golob y apuntaron supuestos casos de corrupción en su gobierno.