Francia

Gisèle Pelicot publica sus memorias: "Estoy viva y necesito creer en el amor"

En 'Un himno a la vida', que se publica en 22 lenguas, reivindica dejar de ser víctima

Gisèle Pelicot el día de la sentencia del juicio contra su exmarido, Dominique Pelicot
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ParísTras un juicio que dio la vuelta al mundo y condenó a 20 años a su exmarido por haberla drogado y entregado a un centenar de hombres para que la violaran, Gisèle Pelicot publica este martes sus memorias, Un himno en la vida (Ahora Libros). El libro, escrito originalmente en francés, se publica simultáneamente en más de una veintena de países y ha sido traducido a 22 lenguas, algo poco habitual en el mundo editorial. "Pocas veces he sido la editora primera de un libro traducido a 22 lenguas. También es único en la medida en que es un libro que tiene un impacto social importante", explicaba en BFMTV la editora de la obra, Sophie de Closets, y presidenta de Flammarion, la editorial francesa, que ha puesto a la venta 150.000.

Gisèle Pelicot se convirtió en icono feminista y en una figura de la lucha contra las violencias sexual por su valentía al exigir que el juicio a su exmarido ya los hombres que la violaron no fuera a puerta cerrada. Fue un gesto consciente, para exponer a aquellos hombres a los ojos de todos y para llamar la atención sobre la sumisión química. "Había que la vergüenza cambiara de bando (...). Había que todo el mundo viera a los 51 violadores. Eran ellos, los que tenían que bajar la cabeza, y no yo", escribe Pelicot.

Durante el juicio público se proyectaron los vídeos de los hombres agrediéndola sexualmente mientras ella estaba tumbada en la cama, inerte. "Me gustaría que esta historia sirviera a los demás, que una mujer que por la mañana se levante, que no recuerde qué hizo el día antes, se pregunte y se diga: ep, eso me recuerda el juicio Pelicot", ha afirmado en una entrevista en France 5.

Dejar de ser víctima

Tanto en las entrevistas concedidas estos días como en el libro, Pelicot reivindica la voluntad de dejar de ser una víctima. "Soy una mujer que sigue en pie", es una de las frases que más ha repetido. Cuenta que ha reencontrado la felicidad gracias a sus nietos ya su nueva pareja, Jean-Loup, que le acompañó discretamente durante el juicio y con quien vive en la Isla de Ré, situada en la costa atlántica francesa. "Explicar que estoy viva, que necesito creer en el amor –escribe en el libro–. Explicar que puedes renacer de tus cenizas, que he recuperado la alegría de vivir, que quiero a Jean-Loup y que voy a menudo a dejar flores en la tumba de su mujer, porque el presente nunca puede pisar el pasado". También sostiene que gracias a su nueva pareja, se atrevió a pedir que el juicio fuera público: "Quería y Jean-Loup me amaba. Era feliz, y eso también influyó".

Pelicot asegura que no siente ni odio ni rencor hacia su exmarido, Dominique Pelicot, y que ha intentado entender su "descenso a los infiernos". Un descenso que le llevó a contactar con otros hombres a través de una página web para que violaran a su mujer mientras ella estaba inconsciente, sedada con medicamentos que le había administrado a escondidas. En el libro anuncia que irá a verle a la cárcel por hablar con él, "aunque muchos me lo desaconsejen". Desde el día que acudieron a la comisaría donde la policía le comunicó que había sido violada por desconocidos, no ha mantenido ninguna conversación a solas con él. "Lo necesito", asegura.

Material audiovisual, clave para la condena

Dominique Pelicot, quien también la violó cuando estaba sedada, lo grababa todo para su propio placer. El material audiovisual fue clave en el juicio para condenar a Pelicot ya la cincuentena de hombres que también la agredieron sexualmente. La policía contabilizó un centenar de agresores, pero solo pudo identificar a la mitad. Todo se destapó en el 2020, cuando el exmarido de Gisèle Pelicot fue pillado en un supermercado grabando con el móvil por debajo de la falda de clientes. La policía le detuvo y requisó su ordenador. Allí encontraron fotografías y vídeos de las agresiones sexuales.

El libro ha sido escrito con la ayuda de la periodista y novelista Judith Perrignon, que pasó temporadas en casa de Pelicot para poder conocerla bien y entrevistarla. Desde el juicio, celebrado a finales del 2024, la protagonista del libro se había mostrado muy discreta y no había hecho ninguna declaración ni aparición pública hasta estos últimos días, que ha concedido entrevistas a distintos medios de comunicación con motivo de la publicación del libro. Ahora iniciará una gira primero por Francia y después por otros países para presentar sus memorias y tiene previsto visitar Barcelona en marzo. Además, HBO Max prepara un documental sobre su historia.

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