"Solo idiotas o traidores pueden alegrarse de ello": el triunfo de Alternativa para Alemania hace temblar a Europa
Los resultados de Sajonia-Anhalt se han leído como un presagio de la penetración de la extrema derecha en primera línea política
BruselasLos pronósticos más temidos por Bruselas se han consumado. Por primera vez desde la caída del nazismo, la extrema derecha alemana tiene opciones reales de gobernar un land. Los resultados en Sajonia-Anhalt han caído como un jarro de agua fría en la capital comunitaria, donde la victoria de Alternativa para Alemania (AfD) se lee como un presagio de la penetración de esta ideología intolerante ya no en el hemiciclo –donde hace tiempo que tiene unos cuantos asientos reservados– sino en la primera línea del poder ejecutivo. Una lectura contraria a la que han hecho los dirigentes más populistas, que ven los resultados como un trampolín político.
"Una señal muy preocupante". Con esta expresión han reaccionado las dos primeras capitales europeas al valorar los resultados de los comicios regionales alemanes, París y Varsovia. "Nos enfrentamos a un reto importante ante una ola populista que se está extendiendo por todo el mundo hoy en día y a la que debemos resistir", ha dicho esta mañana el ministro de Finanzas francés, Roland Lescure. Horas antes el titular francés de Asuntos Europeos, Benjamin Haddad, decía que las elecciones en Sajonia-Anhalt marcan "un momento muy grave para Europa" y hacía un llamamiento a escuchar "con humildad" "la rabia, los miedos y las preocupaciones" de la ciudadanía para poder dar una respuesta. Con más contundencia se ha expresado el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, quien ha asegurado que "solo idiotas o traidores pueden alegrarse del triunfo de AfD en Alemania".
En contraste con la claridad de Tusk destaca el silencio de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que ha evitado hacer ninguna declaración sobre el tema escudándose en su política de no valorar elecciones regionales. En cambio, la jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas, se ha saltado esta regla y ha incidido en el peligro que supone que gobiernen partidos "ciegos" a la amenaza rusa. "Hemos visto un número creciente de actos de sabotaje y amenazas en Europa. Al mismo tiempo están ganando terreno partidos ciegos ante las amenazas, que dicen que no debemos hacer nada ante esto porque no es asunto nuestro", ha lamentado Kallas en una visita a Lituania. El primer ministro del país, Mindaugas Sinkevicius, también ha mostrado preocupación ante el crecimiento de la extrema derecha en Europa y ha advertido que se trata de un "grito de alerta" para los partidos tradicionales de derecha y de izquierda.
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ha coincidido en destacar que los resultados de Sajonia son "un aviso de que la amenaza ultra gana terreno en Europa y en el mundo, sobre todo por la rendición de la derecha tradicional". Barriendo para casa, el dirigente se ha erigido en la antítesis de Alternativa para Alemania y ha defendido a su ejecutivo como "la vanguardia contra los reaccionarios" y "la punta de lanza de las políticas progresistas" en el continente. "Lo que ha pasado en Alemania demuestra que un gobierno progresista como el de España es más necesario que nunca. El mundo nos mira", ha afirmado.
La alarma en las capitales no nace solo de la posibilidad de que AfD acabe gobernando el land –donde el resto de fuerzas valoran las posibilidades de hacer un frágil cordón sanitario–, sino también del diagnóstico de fondo que comparten: la victoria de la formación ultra es sintomática de un malestar transversal en toda Europa. Y esto, con las elecciones presidenciales de Francia en 2027 en el horizonte, hace temer una erosión acelerada de los partidos tradicionales y un Consejo Europeo escorado más a la derecha que nunca.
"Esto solo es el comienzo"
En cambio, las fuerzas más populistas y de extrema derecha han visto en el escrutinio de Sajonia-Anhalt la validación de su proyecto político. "Otra Europa es posible", dijo el domingo por la noche el vice primer ministro italiano, Matteo Salvini. "El éxito abrumador" del partido de Alice Weidel, aseguraba Salvini, "pone de manifiesto la fuerte demanda de cambio, seguridad y trabajo". "Preparaos. ¡Esto es solo el comienzo!", ha asegurado el ex primer ministro de Hungría Viktor Orbán, en una felicitación dirigida a los dirigentes de AfD, Alice Weidel y Ulrich Siegmund.
También han metido baza el líder de Vox, Santiago Abascal, y el extremista portugués André Ventura. Abascal ha calificado los resultados de "gran esperanza para Alemania y para Europa", y el presidente del partido ultraderechista Chega ha celebrado que los alemanes estén "abriendo los ojos contra la inmigración ilegal y descontrolada".