¿Qué quiere decir "miembro asociado"? La UE y Canadá posponen los detalles de la alianza
Ottawa aportará 500 millones de euros al préstamo europeo para Ucrania
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BruselasEl primer ministro canadiense, Mark Carney, ha celebrado que Canadá se convierta en "el primer miembro asociado de la Unión Europea". En una cumbre con los representantes de las instituciones europeas, que han viajado hasta Montreal, ha rescatado la etiqueta propuesta por Ursula von der Leyen –y que ha causado revuelo entre las capitales–, pero se ha dado hasta junio del 2027 para llenarla de contenido. "Determinaremos la sustancia completa, la escala y el alcance de esta nueva forma de pertenencia", ha dicho.
También la presidenta de la Comisión Europea ha insistido en la necesidad de que Canadá se convierta en miembro asociado. "Nos habría gustado hablar de adhesión plena", ha dicho Von der Leyen, que enseguida ha añadido que los tratados impiden incluir a ningún miembro de fuera del continente europeo. Así, están explorando "la asociación más cercana posible –ha añadido–. "Una asociación sin adhesión", ha aclarado.
Por escrito, sin embargo, los líderes de la UE y de Canadá han evitado la fórmula de "miembro asociado". Según recoge la declaración final que han emitido conjuntamente, Bruselas y Ottawa han alcanzado el compromiso de avanzar hacia una "asociación cada vez más estrecha", sin que esto implique la plena adhesión de Canadá al bloque europeo.
La declaración llega después de una disputa que ha enfrentado a la presidenta de la Comisión Europea con algunas capitales, entre las que destaca Berlín. Mientras que Von der Leyen insistió el jueves en que Canadá debe convertirse en el primer "miembro asociado" de la UE, Alemania le reprochaba que no hubiera consensuado esta definición con los estados miembros y la falta de encaje legal con los tratados del bloque.
Sea bajo la etiqueta que sea, Ottawa y Bruselas tienen claro que quieren acercar posiciones ante la sombra de un Donald Trump cada vez más imprevisible. Así, han presentado una "alianza para el futuro" que debe tener tres patas: un acercamiento de las políticas, más cooperación en gobernanza y más coordinación entre programas. ¿En qué ámbitos? Sobre todo áreas estratégicas como la IA, la energía, los minerales críticos y la supercomputación. Los ministros y comisarios de cada rama han sido los encargados de escenificar este acercamiento, firmando, uno por uno, una serie de acuerdos de cooperación.
La UE y Canadá han dado por concluida la negociación de un acuerdo de comercio digital y de un pacto entre Ottawa y el Banco Europeo de Inversiones para facilitar la inversión europea en minerales críticos canadienses. Además, Canadá se incorpora a la red europea de supercomputación (EuroHPC), ha firmado un acuerdo de trabajo con Frontex y abre la puerta a negociar el acceso al sistema de navegación Galileo.
Más dinero para Ucrania
La otra línea de trabajo, que interesa más a la Unión Europea, es la defensa. En este sentido, Ottawa se ha comprometido a participar en el préstamo de 90.000 millones de euros que la UE ha puesto en marcha para cubrir las necesidades militares de Kiev en 2026 y 2027. Carney ha cifrado en unos 500 millones de euros la "participación inicial" de Canadá, que será el segundo socio de fuera del bloque que se suma, después del Reino Unido.
Cuando un periodista ha preguntado a Carney por el "precio" a pagar por entrar en esta asociación, el primer ministro canadiense ha rechazado plantearlo como un gasto. "No lo vemos como pagar por algo", ha dicho, sino como una suma de recursos en la que "uno más uno suma más que dos". Esta alianza, ha defendido, tiene beneficios concretos para los canadienses: si prospera la negociación para ampliar la participación de Canadá en el Erasmus+, un estudiante podrá cursar estudios en Barcelona "tan fácilmente" como en Montreal.
Las autoridades europeas, en cambio, han hecho valer sobre todo el argumento económico. "Más empleos; primordialmente, buenos empleos", ha dicho Von der Leyen. Un mercado más grande supone más escala para las pymes, cadenas de suministro más resilientes y supercomputadores europeos abiertos a investigadores y empresas emergentes canadienses, ha defendido. Todos estos compromisos se irán concretando a lo largo de las próximas citas. En marzo, la Comisión Europea y el gobierno canadiense se reunirán en Canadá, y en junio Carney asistirá al Consejo Europeo, donde espera cerrar el contenido de la asociación.