¿Retirar la ciudadanía a los delincuentes? El atentado de Berlín da más alas a la extrema derecha
Alternativa por Alemania encabeza las encuestas y consigue imponer su relato, también a los partidos del centro
BarcelonaAlemania continúa conmocionada por el atentado terrorista que el pasado sábado dejó una mujer muerta y una treintena de heridos durante las celebraciones del Orgullo LGTBI en Berlín. El autor del ataque, que fue abatido al día siguiente por la policía, resultó ser un joven de 21 años radicalizado por ideas islamistas que acababa de salir de un centro de detención y estaba bajo vigilancia policial. Cuando faltan menos de dos meses para las elecciones regionales, el incidente ha dado alas a la extrema derecha, que podría obtener los mejores resultados de su historia en los tres estados donde se disputa el gobierno.
Alternativa para Alemania (AfD) ha desplegado todo el engranaje discursivo sobre el cual ha crecido. Ha aprovechado el perfil del atacante para mantener la inmigración y la seguridad ciudadana en la agenda y ha incidido en el supuesto "fracaso" de la Justicia y del sistema de integración. En varios comunicados y mensajes en las redes, la líder del partido, Alice Weidel, ha acusado directamente al canciller y al ejecutivo de no tomarse en serio "el problema del extremismo islamista y la violencia de los inmigrantes". "Una triste prueba del devastador fracaso de las fronteras abiertas y de la Justicia", escribió.
"Lo que ha pasado no cambia el discurso de la extrema derecha en Alemania, sino que lo confirma", apunta Héctor Sánchez Margalef, investigador principal del Cidob. Insiste en que el partido de Weidel ya había conseguido imponer este marco antes del atentado y que el debate sobre "los controles fronterizos o la reunificación familiar ya se estaba discutiendo". Pero el incidente, que ha puesto al impopular ejecutivo de Merz en el punto de mira, ha empujado al canciller a hacer propuestas contundentes. El dirigente alemán ha planteado expulsar a los extranjeros que hayan cometido dos delitos y retirar la nacionalidad alemana a los delincuentes con doble nacionalidad. La medida, para Sánchez, demuestra que "los partidos de centro están adoptando los discursos de la extrema derecha"; una receta que, asegura, casi nunca funciona.
Todo ello supone una tormenta perfecta para el gobierno de Merz, inmerso en una crisis de desprestigio. El ejecutivo se ha visto sacudido por el escándalo de un ministro que tuvo un hijo con gestación subrogada y se ha visto obligado a reorganizar algunas carteras este julio. La extrema derecha nunca ha ganado en ninguno de los tres estados que se enfrentan este septiembre a unas elecciones regionales. Pero las encuestas prevén que esto cambiará. Ya antes del atentado, los sondeos auguraban una victoria abrumadora de Alternativa para Alemania en dos de las tres lands en las que se disputan los comicios.
En Sajonia-Anhalt, cuna de la Reforma protestante y antiguo estado industrial, la AfD roza la mayoría absoluta en las encuestas, mientras que la CDU perdería el gobierno de la región. La extrema derecha también encabeza las encuestas en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, una región en el noreste más bien rural y dominada por el turismo. Si bien aquí los sondeos no le auguran una victoria tan abrumadora, sí que le atribuyen un cómodo 35-36% de intención de voto que forzaría al SPD a buscar apoyos en todo el espectro político. "La versión oficial es que el cordón sanitario todavía está vigente", sostiene Sánchez. Pero ¿qué pasaría si, como en el caso de Sajonia, la victoria de la AfD es muy contundente? En este escenario, no se podría descartar que la CDU se abstuviera para dejarles gobernar, opina. En cambio, descarta que pueda haber ningún gobierno compartido con Alternativa para Alemania.
El otro territorio en disputa en septiembre es el land de Berlín. A pesar de que la izquierda de Die Linke encabeza las encuestas a muy poca distancia del resto de partidos, se espera que la extrema derecha obtenga los mejores resultados de su historia.
Efecto para la comunidad LGBT
La conmoción generada por un atentado terrorista puede inclinar a los indecisos a optar por un voto más radical. Así lo asegura un estudio publicado en 2025 por la Universidad de Frankfurt, que demuestra que en los lands donde tuvieron lugar ataques de esta índole la AfD obtuvo 4,5 puntos porcentuales más que en el resto entre 2010 y 2016. Incluso cuando los atacantes eran ciudadanos de nacionalidad alemana y el objetivo, inmigrantes, el malestar lo capitalizaba la extrema derecha.
¿Cómo reaccionará, pues, la comunidad LGBT a las elecciones? Esta será una de las variables en las que se fijarán los politólogos al día siguiente de las elecciones. Por ahora, sin embargo, no parece que Alice Weidel, abiertamente lesbiana, tenga ninguna intención de capitanear una lucha al lado del colectivo. Al día siguiente del atentado, la líder de AfD emitió un comunicado en el que no mencionaba a los homosexuales: "¡Proteged a los berlineses de los islamistas violentos!", comenzaba la declaración. Sánchez explica que la extrema derecha ha fabricado la idea de que el enemigo común son los musulmanes y que su manera de acercarse a ellos ha sido argumentar que el islam los quiere eliminar.
La organización más grande por los derechos LGBT, Hirschfeld Eddy Foundation, ha reclamado que no se instrumentalice al colectivo para "fomentar el odio racista". En un comunicado que han facilitado a la ARA reivindican que las "personas que en cualquier otra ocasión no pierden la oportunidad de atacarnos a nosotros, la comunidad LGBTIQ+, y de desacreditar nuestra lucha [...], ahora fingen solidaridad".