¿Ucrania atacó intereses de Alemania? Arranca el juicio por el Nord Stream

La justicia acusa de crímenes de guerra al jefe del grupo militar ucraniano responsable del ataque

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Fuga de gas en el Nord Stream 2, en una imagen tomada por un avión militar danés cerca de la isla de Bornholm.
14/10/2026 - 15:02 h

BarcelonaSerhí Kuznetsov se enfrenta desde hoy a un juicio histórico. Es el ucraniano acusado de liderar el grupo militar que, bajo las órdenes de Kiev, en septiembre de 2022 saboteó los gasoductos Nord Stream, ubicados en el mar Báltico y a través de los cuales hasta pocas semanas antes del ataque Europa se abastecía de gas ruso. El juicio arranca este miércoles en Hamburgo (Alemania), donde la Fiscalía acusa al militar ucraniano de cometer un crimen de guerra por haber atacado una infraestructura civil con métodos de combate prohibidos contra objetivos civiles.

El exmilitar fue detenido en agosto de 2025 durante unas vacaciones en Italia y, según la Fiscalía alemana, dirigía un grupo de siete personas. Con este equipo humano, y mediante documentos falsos, los militares alquilaron un velero en la costa báltica alemana con el que colocaron explosivos en los gasoductos Nord Stream 1 y Nord Stream 2 y provocaron "graves daños", recuerda el escrito de acusación.

El texto también hace énfasis en una cuestión nada menor: asegura que Kuznetsov era miembro de una unidad de élite ucraniana destinada a llevar a cabo operaciones de sabotaje. La vinculación directa del ataque es especialmente relevante porque, en caso de que así se demuestre durante el juicio, supondría confirmar que Ucrania atacó intereses de Alemania, el principal aliado económico y militar de Kiev en la guerra contra Rusia. Berlín recibía a través de estos gasoductos el 50% de las necesidades gasísticas de toda Alemania.

Serhii Kuznetsov (centro), exoficial del ejército ucraniano acusado por Alemania de ser autor de un crimen de guerra por el ataque contra el Nord Stream, durante el juicio que ha arrancado este miércoles 14 de octubre en Hamburgo (Alemania).

Según el escrito de la acusación, filtrado a diversos medios alemanes, cuando estaba detenido en Italia, el mismo Kuznetsov pidió en una conversación telefónica con su mujer que las autoridades ucranianas hicieran público que se trataba de una "operación oficial". Ucrania admite, a través de fuentes de seguridad del país citadas por medios como el Wall Street Journal, que la operación contó con el visto bueno del entonces jefe de las fuerzas armadas, Valeri Zaluzhni, pero no con el del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.

Los presuntos autores del ataque levantaron sospechas durante su viaje en velero por el mar Báltico. En el puerto de Kolobrzeg, en Polonia, unos guardacostas inspeccionaron la embarcación, que llevaba bandera de Alemania, porque el aspecto de los tripulantes, que no parecían hacer turismo, les hizo saltar las alarmas. Durante su viaje, los miembros del grupo viajaban con pasaportes falsos. Kuznetsov llevaba un pasaporte ucraniano, pero aparecía en él con otro nombre, y la Fiscalía apunta que se lo habrían facilitado los servicios secretos de Ucrania.

A pesar de la implicación directa de Ucrania en el ataque, hasta ahora el gobierno del conservador Friedrich Merz ha evitado pronunciarse públicamente sobre las alegaciones y sobre el impacto que puedan tener en las relaciones con Kiev. Berlín ha pedido esperar a que termine el procedimiento, que se alargará como mínimo hasta febrero. Mientras tanto, el Kremlin, consciente de las potenciales consecuencias geopolíticas del ataque en la relación entre Alemania y Ucrania, pedía este lunes un "veredicto justo" que revele los nombres de los autores del sabotaje y también "de aquellos que lo ordenaron".

Dudas sobre la jurisdicción

El ataque contra la infraestructura energética se produjo en aguas internacionales. Sin embargo, Alemania asumió la investigación porque el gasoducto desemboca en su territorio y porque el sabotaje puso en riesgo sus intereses y la seguridad energética del país. En Polonia también se investigó parcialmente el ataque, pero la justicia terminó dejando en libertad a un segundo sospechoso, Vladímir Zhuravlov, que fue detenido más tarde nuevamente en Croacia y está en estos momentos a la espera de ser extraditado a Alemania.

En el momento del ataque, la infraestructura ya no enviaba gas de Rusia a Europa. Una vez iniciada la guerra a gran escala contra Ucrania, Moscú había reducido los envíos de gas drásticamente durante los meses anteriores al ataque. Además, el Nord Stream 2 nunca llegó a estar operativo. Se terminó de construir en 2021, pero Alemania suspendió su certificación como parte de las sanciones contra Rusia cuando Moscú reconoció las regiones ucranianas de Donetsk y Luhansk como territorio ruso.

En el caso del Nord Stream 1, Rusia había interrumpido el suministro alegando una fuga de aceite durante unas tareas de reparación, y el flujo de gas ya no se reanudó. Sin embargo, para garantizar el mantenimiento de los conductos, por la infraestructura todavía circulaba gas a presión, y el ataque provocó la fuga de metano más grande que se ha producido jamás en todo el mundo.

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