"Soy el primer ministro de España": Pedro Sánchez desafía el trumpismo en el 'New York Times'
El presidente español contrapone la regularización de medio millón de migrantes en España con el terror desplegado por Trump
WashingtonDespués de hacer befa de los ataques de Elon Musk y compañía citando a Goethe y Don Quijote, el presidente español, Pedro Sánchez, ha publicado un artículo de opinión en New York Times defendiendo la regularización de medio millón de migrantes en el Estado. Ahora el socialista va detrás del pez gordo y ha lanzado un dardo contra Donald Trump, a la espera de si habrá respuesta. "¿Qué deberíamos hacer con estas personas? Algunos dirigentes han optado por perseguirlas y deportarlas mediante operaciones que son tanto ilegales como crueles. Mi gobierno ha escogido otro camino: una vía rápida y sencilla para regularizar su situación migratoria", escribe Sánchez en el medio estadounidense. El propio titular del artículo es ya toda una declaración de intenciones: "Soy el primer ministro de España. Por eso Occidente necesita migrantes"
Más allá de querer ser la nueva cara del progresismo europeo, Sánchez también busca repetir el efecto que logró Luiz Inácio Lula da Silva el año pasado. La campaña de acoso que Trump inició contra Brasil fue un regalo para Lula. Los nuevos aranceles contra los productos brasileños como castigo por la condena de Jair Bolsonaro por el intento de golpe de estado reavivaron el apoyo a Lula ya sus aliados de izquierdas. Las encuestas mostraban un aumento de popularidad de su gobierno justo frente a unas elecciones este 2026 que se presentan complicadas para la izquierda brasileña. En un momento de crisis interna en España, Sánchez busca salir reforzado con el desafío a Estados Unidos cada vez más desconocidos para Europa.
Las imágenes de terror de Minnesota, con el pequeño Liam detenido por los agentes del ICE y el asesinato de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes federales, contrastan con el escenario que plantea Sánchez con la regularización. "La única opción para evitar el declive es integrar a los migrantes de la forma más ordenada y efectiva posible", escribe.
Musk fue de los primeros líderes de la extrema derecha en poner el foco sobre Sánchez acusándole de regularizar migrantes para conseguir votos en las próximas elecciones. La afirmación es un calco de lo que en Estados Unidos ya hace tiempo que se siente por parte del trumpismo en el sentido de que los inmigrantes sin papeles votan a los estados demócratas y resulta también falsa: la regularización no da derecho a voto. Sólo se puede votar en España con la ciudadanía, y lo que ofrece el gobierno español es un permiso inicial con el que se podrá trabajar y cotizar mientras se avanza en los trámites para conseguir otros permisos.
El presidente español explica en el artículo que España "fue una nación de emigrantes" y recuerda que la medida empezó como una iniciativa ciudadana que contaba con el apoyo de la Iglesia católica. Sánchez insiste en que "Occidente necesita gente" y que los retos de la inmigración "no tienen que ver con la etnia, la raza, la religión o la lengua", sino con una cuestión de "pobreza" y "desigualdad". Discurso que no sólo sostiene de acuerdo con unos valores humanistas, sino citando el hecho de que actualmente España lidera el crecimiento económico entre las principales economías de la eurozona.
"Los dirigentes de estilo MAGA pueden decir que nuestro país no puede asumir la llegada de tantos migrantes, que se trata de un paso suicida —el acto desesperado de un país en colapso–. Pero no se deje engañar. España está en pleno crecimiento entre los países más consecutivos. de Europa", escribe el socialista. Sánchez saca pecho coincidiendo con un momento en el que tanto Francia como Reino Unido han cerrado filas con España ante los ataques de los gigantes tecnológicos por su anuncio de prohibir las redes sociales a los menores de 16 años.