Redes sociales

Sánchez anuncia que prohibirá las redes sociales a los menores de 16 años y Musk le acusa de "tirano" y "traidor"

El gobierno español quiere que los directivos de las plataformas digitales sean "penalmente responsables" ante una infracción

El CEO de SpaceX y xAI, Elon Musk, durante una mesa redonda en el Foro Económico Mundial de Davos.
Núria Riusy Carla Pérez
03/02/2026
6 min

MadridHace tiempo que el gobierno español se marcó el objetivo de reforzar la regulación de las grandes plataformas digitales y garantizar un entorno digital seguro, sobre todo entre los menores de edad. Y este martes, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ha anunciado que tiene la intención de prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años en España. El anuncio forma parte de un paquete de cinco medidas legislativas que Sánchez ha desgranado durante una intervención en el World Governments Summit, que desde este martes reúne a diferentes jefes de estado en Dubai, en los Emiratos Árabes Unidos.

Con esta propuesta, el gobierno español quiere poner freno a los "abusos" de las grandes plataformas y garantizar un entorno digital "seguro, democrático y respetuoso con los derechos fundamentales". Además del veto a los menores de 16 años, el gobierno español también quiere obligar a las plataformas a implementar "sistemas efectivos de verificación de edad" que vayan más allá de simples declaraciones formales y garanticen barreras reales y eficaces, defienden desde el ejecutivo. El propietario de X, Elon Musk, no tardó en reaccionar ante el anuncio de Pedro Sánchez: "Sánchez el sucio es un tirano y un traidor en el pueblo de España", pitó.

Con el anuncio, Sánchez mantiene el pulso con las grandes tecnológicas. Esta misma semana ya había replicado a Elon Musk después de sus críticas a la regularización de migrantes en España. Pero también tiene una disputa abierta con Meta, la empresa de Mark Zuckerberg contra la que Sánchez ha impulsado una investigación por presunta vulneración de la privacidad de los usuarios. El jefe del ejecutivo español hace tiempo que no duda en hablar de "tecnocasta" para referirse al sector ya sus directivos y ha abanderado la batalla en la Unión Europea por "plantar cara", ha dicho, a prácticas que considera "abusivas".

Debate abierto

La "prohibición expresa" se añadiría a la ley de protección de menores de edad en entornos digitales que se está tramitando en el Congreso y que, de hecho, ya prevé elevar a los 16 años la edad a partir de la cual un joven puede registrarse en una red social. "Trabajaremos para conseguir un acuerdo con todos los partidos", ha defendido la portavoz del gobierno español, Elma Saiz, en rueda de prensa este martes. Hay que tener en cuenta, por ejemplo, que las redes sociales son el principal medio a través del cual se informan a los jóvenes menores de 30 años, según la última encuesta del Instituto de Ciencias Políticas y Sociales (ICPS), hecha pública este martes. En concreto, el porcentaje se sitúa entre el 60% y más del 70%.

Poner límites al acceso a las redes sociales es un debate que lleva tiempo planeando sobre Europa. Francia, por ejemplo, quiere prohibir que los menores de 15 años accedan a estas plataformas digitales. El Parlamento de Portugal, por su parte, tiene sobre la mesa un proyecto de ley para vetar el uso de estos espacios a los menores de 13 años y obligar a tener un permiso familiar en el caso de los jóvenes de entre 13 y 16 años. Países como Australia también han anunciado leyes para avanzar en esa dirección.

Hace unos meses, en el marco de la presentación de un informe pionero en el Estado sobre qué uso hacen los niños y adolescentes del teléfono móvil y del entorno digital, Sánchez ya recriminó a las grandes tecnológicas la pasividad ante delitos como el ciberacoso. Según el estudio, ocho de cada diez alumnos de 5º de primaria aseguran que ya utilizan redes sociales, y en el caso de los jóvenes de entre 10 y 20 años son casi todos (un 92,5%). "No podemos aceptar sin más que son [niños y jóvenes] nativos digitales y quedarnos de brazos cruzados. [...] Debemos asegurar que crezcan sanos y protegidos", defendió entonces Sánchez, que ya apeló al papel de la administración, las escuelas y las familias para evitar que el entorno digital sea una "jungla" para los jóvenes.

¿Pero cuál es la capacidad de estos países para influir en las grandes corporaciones que hay detrás de las redes sociales? "La mayoría de interacciones [con estas compañías] se realizan a través de las instituciones europeas [...], que son corporaciones que no actúan en un solo estado, sino a escala europea", explicaba al ARA Joan Calzada, profesor de la UB School of Economics, a finales del 2025 en el marco del pulso de Pedro Sánchez con las grandes. El experto defiende que Europa ha sido "pionera" en su control, por lo que los Estados miembros suelen adoptar la normativa europea, que con el tiempo se ha endurecido, tanto para evitar un monopolio de estas tecnológicas –es decir, evitar un abuso de posición dominante– como para controlar su contenido.

El último ejemplo es la normativa tecnológica que entró en vigor hace poco más de un año, el AI Act, que, entre otras cosas, buscaba combatir la desinformación. Sin embargo, fruto de las presiones de Trump y de las tecnológicas americanas, las expectativas se han acabado aguando. En el caso español, Competencia impuso una multa a Amazon y Apple de 194 millones por restringir la competencia. "Si se es más estricto, es una cuestión que se dirimirá a escala europea, donde es cierto que los avances son más difíciles de conseguir, pero [un estado miembro] puede generar un debate social a su alrededor y sobre la necesidad de aumentar su vigilancia", explica Calzada.

Cuatro medidas más

Además de endurecer el acceso a las redes sociales, el gobierno español quiere sacar adelante otras cuatro medidas. Por un lado, desea tipificar como delito la manipulación de los algoritmos que facilite la amplificación deliberada de contenidos ilegales y la alteración del funcionamiento de sistemas automatizados de procesamiento de datos. La medida se vehicularía a través de un proyecto de ley orgánica que, por tanto, deberá tramitarse en el Congreso.

También se quiere poner fin a la "impunidad" de los directivos de las plataformas para que sean "penalmente responsables" de las infracciones que se cometan en los espacios digitales de los que son propietarios. Esto, que supone una reforma del Código Penal y, por tanto, tener el aval del Congreso, implica que los altos ejecutivos de las empresas tecnológicas "podrán responder penalmente por la inacción deliberada ante prácticas ilícitas".

Por último, las otras dos medidas son: crear un sistema de rastreo, cuantificación y trazabilidad que permita establecer una "huella de odio y polarización" y abordar de la mano con la Fiscalía las "vías para investigar infracciones legales de Grok, TikTok e Instagram".

Durante su intervención, Sánchez también ha anunciado que el Estado se ha unido a cinco países europeos para conformar una coalición para "avanzar de forma coordinada y eficaz a escala internacional en la aplicación de una regulación más estricta, rápida y eficaz de las plataformas sociales".

Las familias, a favor de las medidas

La prohibición de acceso a las redes sociales a los menores de 16 años es una medida perseguida por plataformas como Adolescencia Libre de Móviles (ALM), un grupo de familias de Poblenou preocupadas por el acceso de niños y adolescentes a los teléfonos móviles. Así, desde el movimiento aplauden el anuncio, tal y como explica el vicepresidente de ALM, Xavier Casanovas. "Estamos totalmente a favor de esta propuesta y estaremos atentos para que se implemente correctamente", expone Casanovas.

El grupo ya había presentado enmiendas a la nueva ley orgánica de protección de menores de edad en entornos digitales en relación con la prohibición anunciada, pero sobre todo con el hecho de que fuese acompañada de la verificación de edad. "Para nosotros es clarísimo que debe haber una propuesta tecnológica de medidas de verificación de edad, así como de sanciones penales a las tecnológicas que no lo cumplan", señala el vicepresidente de ALM.

Casanovas recuerda que proponer una edad mínima de acceso no es una prohibición hacia los menores, sino hacia las plataformas: "Es prohibir a las tecnológicas que se queden con sus datos, que les dirijan publicidad o contenidos inadecuados para la edad que les corresponde". Desde el movimiento, añade que estarán pendientes a la efectividad de las medidas, así como seguirán acompañando al cambio cultural. "Nos toca hacer mucha pedagogía para seguir recordando qué significa un uso sano de la tecnología digital en la edad correspondiente", enfatiza el vicepresidente de ALM.

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