¿Quién es Michael B. Jordan, el ganador del Oscar al mejor actor protagonista?
La estrella que encarna a dos hermanos gemelos en 'Los pecadores', ha expandido los papeles de los intérpretes afroamericanos en Hollywood
BarcelonaLa carrera hacia los Oscar es lo suficientemente larga para que las apuestas para el favorito fluctúen durante el camino. Pero, en las últimas semanas, las preferencias en la categoría a mejor actor protagonista se habían repartido casi exclusivamente entre Michael B. Jordan y Timothée Chalamet, al que nominaban por tercera vez. Pero al protagonista de Marty Supreme parece que la edad le juegue en contra (los actores jóvenes no suelen recibir premios) y tampoco le han ayudado las polémicas en torno a sus comentarios sobre el ballet y la ópera.
Así que el triunfo de Michael B. Jordan (Santa Ana, California, 1987) en su primera nominación a los Oscar no ha sido ninguna sorpresa. El actor de 39 años encarna a Los pecadores una pareja de gemelos, Stack y Smoke, que han hecho fortuna en Chicago como gángsters y vuelven a su Misisipi natal para abrir un espacio de ocio nocturno exclusivo para la población afroamericana, en un momento, en los años treinta del siglo XX, en el que todavía reina la segregación y la violencia racista. Jordan no interpreta a los dos hermanos como antagonistas, sino como a dos personajes con un vínculo fraternal de apoyo mutuo que a la vez representan desde el matiz dos perfiles del afroamericano como fuera de la ley. Stack tiene un carácter más extrovertido y jovial, y una trayectoria más moralmente reprobable: ha hecho de proxeneta y su principal relación es con una chica que pasa por blanca. Smoke mantiene un talante más sobrio, sobre todo debido a una experiencia familiar trágica; es, por tanto, el hermano que encarna la legitimidad moral, ya quien se reserva la muerte más heroica y catártica.
Michael Bakari Jordan creció en una familia de militantes afroamericanos de clase trabajadora que le concienciaron sobre la lucha por los derechos civiles y la importancia de implicarse en una tradición cultural no centrada en referentes blancos. El ganador del Oscar se formó como actor y modelo de pequeño. Hasta el punto de que ya aparece como actor adolescente en la primera temporada de la serie The Wire, como uno de los chavales del barrio que intenta ganarse la vida con el tráfico de drogas y termina mal. Pero el punto de inflexión en su carrera llega cuando empieza a colaborar con Ryan Coogler, el director deLos pecadores. Jordan protagoniza su opera prima, Fruitvale Station (2013), un drama inspirado en hechos reales sobre la pervivencia de la violencia policial contra la población negra.
A partir de ahí, encabeza la mayoría de filmes dirigidos por Coogler, en una filmografía que ha expandido el tipo de protagonistas encarnados por actores afroamericanos. En Creed (2015), al mismo tiempo reboot y spin-off de la saga Rocky, Jordan encarna al hijo del mítico Apolo Creed, el antiguo antagonista y después colega de Rocky Balboa. Pero aquí el joven boxeador afroamericano ya no hace de rival o secundario, sino que toma el relevo como protagonista del antiguo luchador blanco. Este cambio de orden simbólico se extiende al siguiente proyecto conjunto del dueto Coogler-Jordan, Black Panther (2018), la primera gran superproducción de Marvel afrocéntrica, en la que el actor ahora oscarizado interpreta al malo de la película, un rol que, sin embargo, lo certifica como la gran estrella negra de Marvel, un universo en el que ya se había adentrado como Antorcha Humana en Los cuatro fantásticos del 2015. Jordan se confirma así como un tipo de estrella hasta ahora poco habitual: el actor afroamericano que triunfa en un territorio, el del blockbuster de acción, hasta ahora patrimonio casi exclusivo de los intérpretes blancos en lo que se refiere a los papeles protagonistas.
A Los pecadores, Coogler y Jordan han querido concentrar las inquietudes desplegadas en su filmografía conjunta: el actor interpreta dos papeles que conjugan el carisma y la agencia física de los líderes del cine de acción, el peso dramático de un filme que funciona como alegoría de las luchas del pueblo afroamericano para salir adelante de unos personajes marcados por su pasado y por el contexto histórico que les ha tocado vivir. Posiblemente, la interpretación de Jordan no fuese la mejor entre las cinco nominadas porque no siempre logra profundizar en todos estos aspectos. Ni siquiera es la más destacable deLos pecadores. Pero sí marca un hito histórico a la hora de certificar un paso adelante en el rol de estrella afroamericana en el cine de Hollywood.