Alerta por riesgo de "pogromos masivos" después de una noche de violencia sin precedentes en Cisjordania
Un enfrentamiento entre soldados y palestinos desencadena una oleada de ataques de colonos y sirve de pretexto a Israel para una operación militar a gran escala
Cisjordania ha vivido una de las jornadas más explosivas de los últimos meses. Un tiroteo en el pueblo de Tell, al suroeste de Nablus, en el que murieron al menos cuatro palestinos y dos soldados israelíes, ha desencadenado esta madrugada una oleada masiva de ataques de colonos contra diversas comunidades palestinas. Colonias israelíes han atacado varios pueblos palestinos, entre los que se encuentran Urif, Surra, Far'ata, Jit, Imatin, Khirbet Imreiha, Iraq Burin y la zona de Masafer Yatta, en el norte y centro de Cisjordania. En Urif, una vivienda ha sido incendiada y al menos un palestino ha resultado herido. En Far'ata los colonos han quemado tierras agrícolas y han herido a un hombre de un disparo en el pecho, que se encuentra en estado crítico. Otros vídeos difundidos por los vecinos de diversas localidades muestran viviendas, negocios y vehículos incendiados, excavadoras arrancando olivos, así como la palabra venganza pintada en las paredes. En algunos de los incidentes, según fuentes locales, las tropas israelíes han dispersado a los residentes palestinos con gases lacrimógenos.El incidente que ha precipitado la escalada se produjo después de que un grupo de colonos israelíes entrara en una zona militar restringida sin autorización ni coordinación con el ejército, según ha explicado el ejército israelí. A partir de aquí, las versiones divergen. El ejército sostiene que los colonos hacían una excursión no autorizada cuando fueron atacados y que un palestino arrebató el arma a uno de los miembros de seguridad antes de abrir fuego. Los testimonios palestinos, en cambio, aseguran que fueron los colonos, con el apoyo de los soldados presentes, los que empezaron a disparar contra los habitantes del pueblo.Un vídeo grabado durante los hechos muestra a un colono armado intentando apartar a dos palestinos empujándolos con el fusil. A continuación se produce un forcejeo por el arma, mientras de fondo se oyen gritos de venganza en hebreo. Instantes después, uno de los palestinos aparece sosteniendo el fusil y se oyen al menos una docena de disparos provenientes de diferentes puntos. Sea como sea, el resultado fueron cuatro palestinos y dos soldados israelíes muertos, uno de los cuales también era un colono, según la agencia Efe.Un pretexto para intensificar la ofensiva
Después de los hechos de Tell, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el ministro de Defensa, Israel Katz, anunciaron que intensificarían las operaciones militares en los pueblos que Israel considera "un foco de terrorismo". Anunciaron nuevos despliegues militares, la demolición de las viviendas de los sospechosos que podrían haber participado en el incidente de Tell, la confiscación de armas y la retirada de los permisos de trabajo a los habitantes de este pueblo.Netanyahu también ordenó acelerar la construcción de nuevos puntos avanzados de colonos en la zona donde se produjeron los hechos y la legalización de los que ya existen, a pesar de que los asentamientos son considerados ilegales, según el derecho internacional y por la mayor parte de la comunidad internacional.
Por su parte, los ministros de extrema derecha Bezalel Smotrich e Itamar Ben-Gvir han reclamado medidas aún más contundentes. Smotrich ha defendido la demolición de los pueblos de la zona y Ben-Gvir ha reclamado que estas localidades palestinas sean tratadas "como Bait Hanun", al norte de Gaza, una ciudad devastada por meses de bombardeos.Alerta de las ONG
La respuesta del gobierno israelí y la noche de ataques han provocado críticas tanto en el exterior como desde dentro del mismo país. El líder del partido de los Demócratas, Yair Golan, ha acusado a Netanyahu y Katz de mostrar una "clara intención de incendiar la zona", mientras que la organización israelí de derechos humanos B'Tselem y otras diecinueve entidades han hecho un llamamiento urgente a la comunidad internacional para que actúe ante el aumento de la violencia de los colonos y las operaciones militares israelíes. Las organizaciones alertan de que los llamamientos a la venganza hechos por dirigentes políticos israelíes podrían desembocar en "pogromos masivos" contra la población palestina.En la misma línea, Médicos Sin Fronteras ha denunciado el asalto al Hospital Especializado de Nablus. Según la dirección del centro, soldados israelíes rodearon el hospital, entraron en el servicio de urgencias y detuvieron a dos hermanos, uno de los cuales era un paciente herido que estaba recibiendo tratamiento médico. La organización ha advertido que estos hechos no son incidentes aislados, sino que “forman parte de un patrón más amplio de redadas israelíes y violencia de colonos con apoyo estatal".La jornada llega después de meses de una escalada sostenida en Cisjordania. Según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), durante el 2026 la violencia de los colonos ha alcanzado niveles récord. El organismo ha documentado más de 1.200 incidentes con víctimas o daños materiales en más de 240 comunidades palestinas, una media de unos seis incidentes diarios. Según el ministerio de Salud palestino, desde principios de año han muerto al menos 87 palestinos, 21 de los cuales en ataques atribuidos a colonos israelíes.