Israel

La policía israelí impide que el Patriarca Latino de Jerusalén celebre la misa del Domingo de Ramos por primera vez en siglos

El embajador de los EE. UU. y la jefa de la diplomacia europea critican los hechos, mientras varios líderes lo consideran un ataque a la libertad religiosa

Catherine Carey
30/03/2026

El Domingo de Ramos de este año quedará marcado como una jornada insólita en la historia de Jerusalén. Por primera vez en siglos, el Patriarca Latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, máximo representante de la Iglesia católica en Tierra Santa, no ha podido celebrar la misa en la basílica del Santo Sepulcro, porque la policía israelí ha bloqueado la entrada del templo. La Semana Santa arranca, así, bajo un clima de excepcionalidad, sin peregrinos, sin procesiones multitudinarias y con la imagen del Patriarca sin poder llegar al templo.Según ha informado el mismo Patriarcado Latino de Jerusalén, agentes israelíes han interceptado al cardenal cuando se dirigía al Santo Sepulcro junto con el custodio franciscano del Santo Sepulcro, Francesco Ielpo, y les han obligado a retroceder, a pesar de que caminaban “sin ningún signo de procesión o acto ceremonial”, según recoge el comunicado del Patriarcado. Por ello, la misa no se ha podido celebrar. La zona ha sido cerrada por la policía, y Pizzaballa se ha tenido que limitar a hacer una plegaria en la basílica de Getsemaní.De manera similar a lo que ha ocurrido durante el Ramadán, el veto policial llega en plena escalada de la guerra entre los Estados Unidos, Israel y el Irán y en el marco de las medidas de seguridad que han mantenido cerrados los principales lugares santos de la Ciudad Vieja, como el complejo de la mezquita de Al-Aqsa, el Muro de las Lamentaciones y el Santo Sepulcro, desde el 6 de marzo. Desde hace semanas, los fieles musulmanes no pueden acceder a la mezquita de Al-Aqsa, ni a la Explanada de las Mezquitas, ni pueden rezar fuera de los muros de la Ciudad Vieja, a causa de episodios de violencia y expulsiones por parte de las fuerzas israelíes.El Patriarcado Latino ha calificado la medida de “manifiestamente irracional y muy desproporcionada” y la interpreta como un golpe directo a la libertad de culto y a la sensibilidad de millones de fieles en todo el mundo. La Iglesia recuerda que ya había cumplido todas las restricciones impuestas: las reuniones públicas se habían cancelado y se había suspendido la tradicional procesión del Domingo de Ramos desde el Monte de los Olivos hasta la Ciudad Vieja pasando por la Puerta de los Leones, ante la limitación israelí de celebrar reuniones de menos de 50 personas y siempre que haya un refugio cerca.Críticas de Italia, España y Francia

El incidente se ha convertido en un conflicto diplomático: el embajador de los EUA en Israel ha considerado que los hechos son un “desafortunado exceso”, y la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, también lo ha criticado. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, lo ha calificado "de ofensa no solo para los creyentes, sino para toda comunidad que reconoce la libertad religiosa". El ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani, ha dicho que “es inaceptable que se les haya impedido la entrada”, y ha añadido que ha pedido al embajador italiano en Israel que traslade a su gobierno la protesta oficial de Italia. También ha reaccionado el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, que ha tildado los hechos "de ataque injustificado a la libertad religiosa", y el presidente francés, Emmanuel Macron, que ha apuntado a una "preocupante multiplicación de las violaciones del estatus de los Lugares Santos de Jerusalén".Ante la avalancha de críticas, la oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu ha asegurado que está trabajando en un plan para permitir a los líderes cristianos acceder y rezar en la Iglesia del Santo Sepulcro en los próximos días. Según el gobierno israelí, y en la misma línea de lo que ha dicho la policía unas horas antes, la decisión de restringir temporalmente el acceso a los lugares sagrados de la Ciudad Vieja de Jerusalén responde a motivos estrictamente de seguridad. En un comunicado publicado en X, el ejecutivo recuerda que Irán ha atacado recientemente Jerusalén con misiles balísticos, y fragmentos de uno llegaron a impactar a pocos metros del templo cristiano.“Hoy, por una preocupación especial por su seguridad, la policía de Jerusalén ha impedido que el patriarca latino, el cardenal Pizzaballa, celebrase la misa esta mañana en la Iglesia del Santo Sepulcro”, dice la oficina del primer ministro. “De nuevo, no había ninguna mala intención, solo preocupación por su seguridad y la de su séquito.”Según las autoridades, su solicitud no había sido aprobada y lo sabían desde ayer. “Desde el inicio de la Operación Roaring Lion, y de acuerdo con las directrices emitidas por el Mando del Frente Interior, todos los lugares santos de la Ciudad Vieja de Jerusalén han sido cerrados a los fieles, especialmente a los que no disponen de espacios protegidos estándar, con el objetivo de salvaguardar la seguridad pública”, afirma la policía en un comunicado.La policía añade que la Ciudad Vieja y los lugares santos de Jerusalén “són una zona compleja que no permite el acceso de vehículos grandes de emergencia o de rescate, lo que dificulta significativamente las capacidades de respuesta y representa un riesgo real para la vida humana en caso de un incidente con múltiples víctimas”. En algunas iglesias sí que se han hecho pequeñas misas y se han bendecido palmas y ramas de olivo, pero sin grandes aglomeraciones, siempre respetando la normativa israelí. Ante la prohibición de los actos públicos habituales, los fieles podrán seguir las diversas celebraciones en línea. El Christian Media Center da acceso a las transmisiones en diversos idiomas.