El viaje secreto de Netanyahu a Abu Dabi levanta más sospechas de avisos previos al 7-O
El primer ministro israelí niega haber recibido advertencias de los Emiratos y Egipto mientras las familias de las víctimas exigen responsabilidades
Tel AvivEn la plaza de los rehenes de Tel Aviv unas 300 personas escuchaban este lunes por la noche testimonios de familiares y supervivientes de los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023. Llevaban camisetas, gorras y pines con las fotografías de los rehenes. Entre pancartas con nombres y caras, una recreación de un túnel recordaba las condiciones en las que estuvieron retenidos los secuestrados en Gaza. Un hombre caracterizado como el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sostenía una pancarta con un mensaje contundente: "¡Nadie me lo dijo!".La protesta llega en un momento en que la pregunta sobre qué sabía el gobierno israelí antes del ataque de Hamás ha vuelto a ocupar el centro de la política israelí. Esta vez el debate pasa por Abu Dabi. El domingo el primer ministro viajó en secreto a los Emiratos Árabes Unidos para reunirse con su presidente, Mohamed bin Zayed. El motivo de la visita era pedirle que desmintiera que le había advertido antes del 7 de octubre que Hamás preparaba un ataque, según fuentes citadas por Associated Press.La oficina de Netanyahu ha negado esta versión y ha explicado que la visita tenía como objetivo “reforzar las relaciones bilaterales y abordar los retos regionales”. El gobierno de los Emiratos ha dado una versión similar de la visita, sin hacer mención alguna a una petición específica por parte del dirigente israelí.La visita, de unas cuatro horas y sin salir del aeropuerto, según ha recogido el medio israelí Channel 12, llega en medio de semanas de controversia. Hace unos días el diario Haaretz publicaba que los Emiratos habrían alertado a Israel de que Hamás preparaba una operación importante contra el país. Según esta información, Bin Zayed habría comunicado personalmente la advertencia a Netanyahu, pero el aviso no fue enviado a los principales organismos israelíes de inteligencia ni al ejército. Netanyahu niega esta versión.
A esto se suma que The Wall Street Journal informó el domingo que Abbas Kamel, el entonces jefe de la inteligencia egipcia, habría llamado a Netanyahu para transmitirle un tercer aviso sobre el riesgo de un ataque. Netanyahu también lo ha negado y ha responsabilizado a los servicios de seguridad de no haberle comunicado las advertencias. El entonces jefe del Shin Bet, el servicio de seguridad interior y de inteligencia de Israel, Ronen Bar, por su parte, ha anunciado acciones legales contra el primer ministro y ha reclamado que se hagan públicos los documentos y testimonios sobre la información que llegó a Netanyahu antes del ataque.Indignación a un mes de los comicios
La disputa sobre quién sabía qué y cuándo, por tanto, continúa abierta. Y llega a menos de un mes de las elecciones del 27 de octubre, las primeras desde los ataques de Hamás, y unos comicios en los que Netanyahu afronta una campaña marcada por las críticas de una parte de la población y por las acusaciones de los líderes de la oposición, que le atribuyen responsabilidades políticas por los ataques. En Tel-Aviv esta discusión hace días que ha llegado a la calle. Durante tres días diversas familias se reúnen en la plaza de los rehenes para compartir sus experiencias y las de las víctimas y mantener viva la reclamación de una investigación sobre las responsabilidades del estado.“¿Cómo es que no nos protegió?”, pregunta Gabriela Leimberg, en referencia al primer ministro, después de haber sido secuestrada con diversos miembros de su familia en el kibutz Nir Yitzhak, una comunidad rural en el sur de Israel. Durante el cautiverio, explica, sus secuestradores le dijeron que, una vez liberada, regresara a Argentina, de donde había emigrado casi treinta años atrás, porque se estaban preparando para otro 7 de octubre. “La próxima masacre no se puede evitar si no se investiga qué pasó”, reclama.
Michel Illouz ha reproducido la última llamada de su hijo, Guy, secuestrado en el festival Nova y asesinado en cautiverio. “Basta de mentiras”, reclama. “Bibi, todo el mundo te llamó y no hiciste nada”, se ha quejado la mujer, que añade: “No hiciste nada con aquella información y yo no tengo hijo por tu culpa”. Para Illouz, la discusión ya no puede quedar reducida a un error de inteligencia: habla de abandono y reclama responsabilidades políticas.Casi tres años después de unos ataques terroristas que dejaron cerca de 1.200 muertos, el gobierno de Netanyahu todavía no ha establecido una comisión estatal de investigación. La semana pasada el Tribunal Supremo aplazó hasta después de las elecciones una decisión sobre la creación de la comisión y dio al gobierno hasta el 15 de enero de 2027 para informar de cómo piensa investigar los errores que precedieron a los ataques de Hamás. Mientras tanto, el viaje secreto de Netanyahu a Abu Dabi ha vuelto a poner el foco en una de las cuestiones que esta investigación debería esclarecer: qué avisos llegaron a Israel y qué se hizo con ellos. En la plaza de los Rehenes, esta es la pregunta que todavía no tiene respuesta.