"Gente que lleva 25 años viviendo en el pueblo ahora se ha lanzado a hablar catalán"
Una nueva línea de ayudas de Política Lingüística suma 8.750 nuevas plazas de catalán en zonas donde no había oferta
Barcelona"Zona de caza", dice un cartel colgado en unos árboles del término de Campredó. Un grupo de subsaharianos establecidos en este término de Tortosa, en el cauce del Ebro, lo veían cada día yendo a trabajar pero no lo entendían. "En el curso de catalán han descubierto qué es la ce rota y han podido leer el cartel. Estaban orgullosísimos", explica el alcalde de Campredó y presidente de la Asociación Cultural Soldevila, Damià Grau.
Esta es una de las 205 entidades que han pedido una de las nuevas ayudas de la Generalitat para que asociaciones y ayuntamientos puedan poner en marcha cursos de niveles básicos en zonas con déficit de oferta. "Somos 1.300 habitantes y en una semana se apuntaron 28 personas. Perfiles y nacionalidades muy diferentes. Tenemos que romper estereotipos. Hay gente que lleva 25 años en el pueblo y que, con la excusa del curso, ahora se ha lanzado a hablar catalán", explica Grau.
A la convocatoria podían acceder municipios de menos de 17.500 habitantes y entidades privadas de todo el territorio. Por último se han subvencionado 350 cursos, ofrecidos por 104 ayuntamientos, 100 entidades y el Consejo Comarcal de El Moianès, el único que no está adscrito al Consorcio para la Normalización Lingüística (CPNL). Se han destinado 1,4 millones de euros y en 2026 invertirán un mínimo de 1,5 millones. Los niveles básicos son fundamentales para la acogida lingüística y un requisito para que los inmigrantes obtengan el documento de arraigo.
El objetivo es llegar a donde no llegaban los cursos de catalán del CPNL, sea territorialmente o sea por perfiles de aprendices. Por ejemplo, la Fundación Bayt al Thaqfa de Barcelona, que se dedica a la acogida de inmigrantes árabes o musulmanes, ha podido ampliar su acompañamiento social de los recién llegados –que esencialmente buscan trabajo, arraigo y hacer vida autónoma– a un apoyo lingüístico, por lo que se invita a los alumnos a seguir estudiando los niveles superiores.
El paso al nivel B, que permite no sólo la comprensión del catalán sino también el uso de la lengua, es uno de los retos de la administración. Política Lingüística calcula que en 2025 se ofrecieron unas 100.000 plazas en cursos de catalán, que deben ampliarse para responder a las listas de espera y hacer aflorar nueva demanda. "Satisfacer el 100% de la demanda es imposible. Aprender una lengua es un baile, debe haber flexibilidad de ambos lados", afirma rotundamente el conseller Francesc Xavier Vila.
Pulsar el botón del ascensor social
Otro ejemplo es la Fundación Noima, una escuela de nuevas oportunidades de Olot, donde hay jóvenes de 15 a 24 años que intentan reinsertarse en el sistema educativo o laboral a través de la alfabetización y la formación profesional. "Si no tienes un buen nivel de catalán difícilmente puedes tener una continuidad formativa. ¿Y en la Garrotxa puedes trabajar? Sí, pero ¿dónde? El catalán te puede facilitar mejores trabajos –asegura Àngel Serrat, codirector de la escuela–. Saber catalán en la Garrotxa te permite pulsar el botón del primer piso del ascensor social".
En Alcover (Alt Camp) hace diecisiete años que el Ayuntamiento ya ofrece todos los niveles de catalán, pero lo hacía a través del voluntariado lingüístico, de profesores jubilados con tiempo libre. La ayuda sirve para financiar al profesorado y al material didáctico y permitirá "profesionalizar" los cursos, dice el alcalde, Robert Figueras. "Somos un pueblo pequeño donde nos conocemos todos. El curso va más allá de aprender catalán. Es una función social que une a las personas", añade.
El consejero de Política Lingüística afirma que la administración "debe dar respuesta" a una demanda de formación muy elevada: "Todo el que quiera aprender catalán debe poder hacerlo en todo el territorio". Recordó que se está desplegando un plan de choque de 8,8 millones para relanzar la enseñanza del catalán para adultos y que el Consorci está creciendo, con un 15% de clases y 100 profesores nuevos. El objetivo ahora es realizar un sistema "más robusto, más flexible, equilibrado territorialmente y conectado a la realidad social del país". Por eso la vía de la coordinación con otras entidades municipales, educativas, empresariales y sociales es la forma que ven de hacer crecer la oferta (que se puede consultar en este mapa interactivo).