Barcelona

Sólo dos de cada diez jóvenes hablan prioritariamente catalán en Barcelona, y tres nunca lo hablan nunca

El catalán pierde veinte puntos en diez años como lengua habitual entre los barceloneses de 15 a 34 años, de los que un 40% son extranjeros

Jóvenes sentados en el Turó de la Rovira de Barcelona, disfrutando de las vistas de la ciudad en una imagen de archivo.
11/03/2026
3 min

BarcelonaEl catalán se desploma entre los jóvenes de Barcelona. Sólo el 17,8% de los ciudadanos de entre 15 y 34 años habla prioritariamente catalán en su vida; uno de cada cuatro jóvenes habla de forma predominante catalán si sumamos los hablantes bilingües. La caída del catalán de los últimos diez años es abrupta: en el 2015 el 37,7% de los jóvenes afirmaban que el catalán era su lengua habitual en el día a día, una cifra que en el 2020 descendió al 28,4%. En el 2025 cae otros diez puntos. Es decir, el catalán entre los jóvenes barceloneses cae 20 puntos en diez años. Tres de cada diez jóvenes no lo hablan nunca: hay más jóvenes que nunca hablan catalán que jóvenes que lo hablen de forma habitual. El castellano es la lengua claramente predominante para las conversaciones entre los jóvenes, aunque también hay un 7% de personas que utilizan prioritariamente alguna tercera lengua, según la Encuesta en la Juventud de Barcelona 2025, realizada a 1.500 jóvenes de entre 15 y 34 años residentes en la ciudad desde hace más de seis meses.

La composición demográfica explica, en gran parte, estas cifras. Sólo un 30% de las personas jóvenes han vivido siempre en Barcelona, ​​el 43% llevan menos de cinco años. El 42% de los jóvenes tienen nacionalidad extranjera (seis puntos más que en 2020) y el 55% de jóvenes tienen ambos padres de origen extranjero. El catalán nunca es la lengua predominante de los extranjeros, que se decantan por el castellano y por la combinación con otras lenguas. Si miramos a los jóvenes de nacionalidad española, el catalán es la lengua predominante del 30% de los encuestados y es la lengua que hablan en casa en un 20% de los casos. El catalán gana peso en los ámbitos laboral y académico, hasta llegar al 45%, aunque el castellano predomina en la totalidad de contextos analizados.

Problemas de vivienda

Por otra parte, seis de cada diez jóvenes mayores de 24 años tienen estudios universitarios o postuniversitarios y el 67% trabajan, la gran mayoría con un contrato estable, aunque un tercio dicen haber sufrido precariedad en algún momento. El 80% de los jóvenes tienen ingresos, que de media se sitúan en 1.227 euros, un 35% más que en 2020, con salarios significativamente más a los que vienen de la UE. El 44% de los jóvenes se considera clase media y un 27% media-baja. Más del 40% consideran que forman parte de una clase social menor que la de los padres. La media de ingresos en el hogar de los jóvenes es de casi 3.000 euros netos al mes.

Aunque los indicadores socioeconómicos y los ingresos mejoran, la vivienda es la principal presión vital para los jóvenes. Un 60,4% de los jóvenes de 18 a 24 años viven con sus padres y, de entre 25 y 34 años, los que viven con sus padres son un 18%. El principal motivo es la falta de recursos económicos, seguido del elevado precio de las viviendas. El 70% de emancipados están en alquiler. El 20% viven con su pareja y un 8% con amigos o compañeros de piso, la mayoría por necesidad, porque no pueden permitirse no compartir piso: sólo un 7% vive solo. Los gastos en vivienda son de 1.000 euros mensuales, un 20% más que hace cinco años.

Sí que ha mejorado la salud mental respecto a la pandemia: el riesgo baja 11 puntos respecto a 2020 y pasa al 27,8%. Los jóvenes pasan 5 horas al día enchufados alsmartphone y más del 80% saben estar expuestos a la desinformación.

Según la Encuesta, los jóvenes están satisfechos con la vida en Barcelona, ​​le ponen un 7,76 sobre 10. Los adolescentes de 15 a 19 años ponen un 8 de media en su vida. Seis de cada diez jóvenes están muy contentos y sólo uno está contento con su situación económica.

stats