Acción intensa y atmósfera inquietante: ¿por qué 'Saros' es uno de los videojuegos destacados del 2026?
El nuevo exclusivo de PlayStation amplía el combate y refuerza su terror cósmico con un reparto coral
‘Saros’
- Lanzamiento: 30 de abrilPlataformas: PS5Género: Acción, rogueliteClasificación: PEGI 16Desarrollo: HousemarquePublicación: Sony Interactive Entertainment
El catálogo de juegos exclusivos de PlayStation continúa creciendo con Saros, el nuevo proyecto de Housemarque que recoge la herencia de Returnal pero apuesta por reformular algunas de las ideas clave. El anterior título del estudio finlandés llegó pocos meses después del lanzamiento de la PlayStation 5 y marcó el inicio de la actual generación de Sony al convertirse en uno de los primeros juegos que emocionó con sus posibilidades técnicas y jugables. Desde entonces, Housemarque ha estado refinando la fórmula que los consolidó dentro del sello de PlayStation Studios para dar lugar a su juego más ambicioso hasta ahora.
Saros llega en un momento en que los videojuegos del subgénero roguelite hace tiempo que han dejado de ser una propuesta de nicho para encontrar espacio entre el gran público. Sin renunciar a la exigencia de Returnal, Housemarque busca ahora una fórmula más abierta, con una progresión más clara y más herramientas para que el jugador adapte la experiencia a su ritmo. Analizamos más al detalle las novedades que propone Saros y los cambios principales respecto a su predecesor.
Una trama de misterio y terror cósmico
Saros abraza una narrativa que combina ciencia-ficción con elementos de terror cósmico, y apuesta más por un universo lleno de incógnitas que por ofrecer respuestas inmediatas. La acción se traslada a Carcosa, un planeta remoto donde una colonia ha desaparecido bajo la influencia de un eclipse permanente e inquietante. El jugador encarna a Arjun Devraj, miembro de un escuadrón Soltari con el objetivo de encontrar la tripulación perdida cueste lo que cueste. A diferencia de otras propuestas más lineales, aquí el relato se despliega de manera orgánica, integrado dentro del bucle jugable. El héroe se encuentra atrapado dentro de un ciclo, pero cada intento y cada muerte suponen un paso más para entender los misterios de Carcosa. El componente roguelite juega un papel esencial porque la repetición no es una mecánica más, sino una herramienta narrativa clave.
La primera gran diferencia que ha introducido el estudio respecto a su anterior título es la inclusión de más personajes en la trama. La soledad y la narrativa pausada de Selene en Returnal contrastan con el nuevo protagonista y sus compañeros, y sustituyen la sensación de aislamiento por una tensión más coral. De esta manera, la narrativa de Saros es mucho más explícita y ambiciosa, con más peso de las relaciones humanas pero sin abandonar el aura de misterio. Además, Housemarque también ha apostado por unas cinemáticas mucho más trabajadas que muestran fielmente las grandes actuaciones del reparto actoral, con la intención de conectar más emocionalmente con el jugador.
Una estructura más accesible
El término roguelite define a aquellos juegos en los que cada derrota obliga a volver a empezar, pero deja algún tipo de progreso permanente entre partidas, una fórmula tan adictiva como frustrante para muchos jugadores. Saros opta por mantener esta estructura, pero la lleva un paso más allá y la hace menos severa: la muerte continúa siendo central, pero las armas, los recursos y parte de las mejoras se conservan entre los ciclos. El nuevo título pretende dar más margen al jugador para que las mecánicas definitorias del género no supongan una carga, sino una herramienta más a su alcance.
El jugador puede mejorar su arsenal, personalizar su equipamiento para adaptarlo a su estilo de juego y compartir los descubrimientos con sus compañeros de escuadrón en un refugio principal. En este lugar también se ofrecen nuevas posibilidades que suponen diferencias troncales con Returnal. Por ejemplo, Saros permite iniciar los ciclos en cualquier bioma (o sector de Carcosa) que el Arjun ya haya descubierto. Así se evita tener que rehacer todo el camino si el jugador lo prefiere. También entra en juego el eclipse, que más allá de ser un elemento narrativo, también puede transformar el entorno de juego: los enemigos son más peligrosos y el combate y la exploración se complican, pero cuanto más riesgo hay, mayor es la recompensa. Este conjunto de elementos, junto con otros modificadores opcionales, ofrecen más control al usuario sobre si tendrá que afrontar una experiencia más exigente o más accesible.
Nuevas opciones en el combate
Si hay un elemento que define Saros, sin embargo, es su combate intenso y exigente. Housemarque vuelve a apostar por unos enfrentamientos rápidos y una movilidad constante, pero sin olvidar los elementos bullet hell (literalmente traducido como infierno de balas) que definieron Returnal. Los escenarios se llenan de proyectiles con patrones hipnóticos que ponen al jugador en situaciones límite y le obligan a reaccionar en fracciones de segundo. La precisión, los reflejos y la capacidad de adaptación también son fundamentales para sobrevivir a Carcosa.
Para enriquecer la experiencia, Saros introduce novedades concretas en el combate. Por ejemplo, la incorporación de mecánicas defensivas como el escudo y el desvío añaden una nueva capa táctica. Especialmente el escudo se convierte en un elemento estratégico clave, ya que también es la fuente de energía para utilizar algunas armas concretas. Es así como algunos proyectiles se convierten en oportunidades, ya que el jugador los puede absorber para convertirlos en energía ofensiva y disponer de más opciones en el arsenal. Todo ello busca ofrecer más interacción al jugador, huir del concepto carrera de obstáculos en el que solo hay que esquivarlo todo, y acercarse más a un campo de juego.
El nuevo título de Housemarque se publica cinco años exactos después de Returnal con la intención no solo de repetir el éxito, sino de reinterpretarlo. Los disparos en tercera persona con elementos roguelite y bullet hell se combinan de nuevo en un combate exigente, pero también divertido y absorbente. La cuestión es si el cambio de enfoque, más accesible y menos punitivo, será capaz de mantener la tensión y la identidad que convirtieron a su predecesor en un título de culto. Con esta combinación de acción intensa, atmósfera inquietante y una estructura más amable, Saros se perfila como uno de los lanzamientos destacados de PlayStation este 2026.