Un debate machista en la televisión pública

La semana pasada, el programa El juicio de La 2 planteó un tema de debate inaudito: ¿El feminismo debe continuar avanzando? La palanca que les permitía activar esta reflexión era una pregunta del CIS de 2024 sobre la percepción de las políticas de igualdad. Un 44% de los hombres contestaron que creían que estas políticas les discriminaban a ellos y un 32,5% de las mujeres, también. El origen del problema es el mismo en ambos casos: se desplaza la legitimidad de un derecho social incuestionable al terreno de la opinión. No es que el feminismo no se pueda discutir. Se pueden debatir las prioridades, las políticas públicas o lo que se considere. El problema es cuestionar un derecho fundamental para fabricar una confrontación en beneficio del espectáculo. Esta dramatización del conflicto en el simple a favor y en contra presupone que la igualdad entre hombres y mujeres es negociable. Sorprende que la abogada Montserrat Nebrera aceptara defender la tesis en contra de la pregunta del debate, a pesar de que ya se sabe que los abogados defienden a sus clientes incluso cuando son culpables.Los testimonios de El juicio plantearon puntos de vista sobre el feminismo que chirriaban. El artista Aldo Comas afirmó: “Existe el machismo, pero no creo que sea ni un problema tan grande como lo pintan ni un drama tan enorme”. Se distorsiona la realidad social a partir de una opinión individual que, además, es una falacia. Que un hombre concreto no perciba el machismo como un problema grave no es prueba de su irrelevancia. Y este es otro problema: se acaban incorporando reflexiones que no parten de un criterio de expertise sino de encontrar un señor que quiera salir en la televisión a pontificar.La pregunta “¿El feminismo debe continuar avanzando?” es síntoma de otra circunstancia. La semana anterior, El juicio planteó: ¿España es un país racista?, pero en ningún caso osaron preguntar: ¿La lucha contra el racismo debe continuar avanzando? Ni el CIS tiene la barra de preguntar: ¿Las políticas antirracistas han ido demasiado lejos? Es difícil imaginar que Nebrera asumiera la defensa televisiva de estas tesis ni que un artista saliera a comentar que el problema del racismo se está exagerando y que hay otras prioridades. El juicio tampoco tendría las santas narices de debatir si los derechos de las personas LGBTI deben continuar avanzando o si la integración de las personas con discapacidad debe continuar avanzando. El juicio popular acabó con 9 votos a favor y ninguno en contra. Qué casualidad. Al final todo el mundo queda la mar de bien y de progresista.Hay preguntas que hacen que el debate deje de ser una herramienta para reflexionar. Lo que hacen es aprovecharse de una cuestión social para hacer ruido y crear espectáculo. Lo que demuestra este planteamiento es que los derechos de las mujeres aún se pueden cuestionar y poner a debate. Por eso el feminismo necesita avanzar. Porque la televisión pública aún se permite el derecho de plantear debates de raíz machista.