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El 'partido' periodístico del ARA y los suscriptores

La Fiesta de Verano del ARA organizó citas rápidas entre suscriptores y periodistas de la casa

Empar Moliner, en una de las citas rápidas de la fiesta.
23/07/2026 - 16:52 h.
2 min

Barcelona¿Cómo se hace un diario? ¿Qué cara tiene la persona que se esconde detrás de la firma que leemos cada día? Estas preguntas, y muchas otras, encontraron respuesta en la Fiesta de Verano de ARA, que tuvo lugar este miércoles y que incluyó unas originales citas rápidas entre suscriptores y periodistas de la casa. Era la primera vez que se hacía esta actividad y, a ambos lados, se detectaban los mismos nervios que afloran en una cita romántica, aunque en este caso los participantes no se jugaban tanto como una supuesta felicidad sentimental.

En la Sala de Màquines de la Antigua Fábrica Damm había dispuestas trece mesas, con dos sillas cada una. En un lado, una firma destacada de ARA, como Empar Moliner, Ignasi Aragay, Jordi Nopca, Juanjo Sáez, o la directora del diario, Esther Vera. Al otro, un suscriptor que tenía cuatro minutos para conversar y preguntar cualquier curiosidad que tuviera sobre el diario. Y, como es la norma de las citas rápidas, cuatro rondas para poder conocer el máximo número de personas.

Como en la vida real, las citas rápidas periodísticas fueron un ejemplo de diversidad. Había suscriptores llegados de todas partes: Martorell, Sabadell y Olot, entre otros lugares. Había lectores desde el primer número, pero también nuevos miembros de la comunidad de ARA. Uno de los veteranos recordaba la ilusión que sintió cuando vivió el nacimiento de ARA y se dio cuenta de que, por fin, había encontrado "su diario" después de muchos años de leer otras cabeceras que no le acababan de convencer. "Soy suscriptor desde el primer día", exclamaba, mientras confesaba cuál era su artículo diario preferido: "Soy un gran seguidor del Pareu màquines,, me parece una columna muy meritoria".

La admiración y fascinación entre periodistas y lectores era recíproca. Empar Moliner acababa la primera cita explicando emocionada la historia del primer suscriptor que había conocido, un hombre con una discapacidad visual que tenía que hacer grandes esfuerzos para leer, pero que no desfallecía en el empeño. "Leo con el ordenador, porque así puedo hacer la letra grande. En papel no puedo leer, solo los titulares", le detallaba el suscriptor a Moliner. Jordi Nopca conversaba con dos mujeres que se declaraban fans. "Leo todo lo que escribes, al dedillo", le dice una de las interlocutoras, que iba acompañada de una amiga que se acababa de hacer suscriptora.

Después de cuatro rondas de citas rápidas, el amor periodístico ya era palpable y los partidos se certificaban con fotos que inmortalizaban el momento, como la que pidió uno de los lectores al jefe de la sección de Internacional, Francesc Millán.

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