Un documental que os dejará consternados

Si no necesitáis que la televisión os proporcione temática navideña durante estas fiestas e incluso agradecéis tomar distancia del sonido de cascabeles, en HBO tenéis un documental que os transportará, radicalmente, a otra realidad. Y no precisamente bucólica. Se titula Thoughts and prayers. Or how to survive an active shooter in America. En castellano lo han traducido como Te acompaño en el sentimiento y lo que veréis os dejará consternados. El documental empieza con un casting donde algunos comerciales presentan con entusiasmo todo tipo de artilugios destinados a la protección personal: persianas blindadas, mesas y pizarras que se transforman en escudos, robots que atacan a desconocidos, sistemas de alarmas, dispositivos para bloquear puertas o inmovilizar a personas...

Thoughts and prayers nos habla de los tiroteos en escuelas e institutos de Estados Unidos desde una perspectiva muy distinta y radicalmente crítica. Nos muestra el sistema que se ha organizado en torno a la supuesta prevención de los ataques. Desde la educación infantil hasta el ámbito universitario, el documental nos descubre la burrada de los programas a los que se están sometiendo varias generaciones de alumnos y profesores. Desde simulacros terroríficos a cursos para aprender a disparar armas.

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El documental mantiene un tono narrativo tan frío y aséptico que ni siquiera hay voz en off que sirva de hilo conductor. Vamos pasando de una circunstancia a otra, cada vez más bestia y delirante, para denunciar la abundancia de proyectos. Los testimonios se dirigen directamente a la cámara y durante los entrenamientos los protagonistas actúan ajenos a la grabación. La ausencia de locución transmite un relato mucho más áspero y contribuye a explicar la situación de desamparo y crueldad de la que son víctimas decenas de miles de criaturas y adolescentes. Algunos admiten la ansiedad que les provocan los simulacros, porque les anticipan el miedo a los ataques. Basta con ver los rostros de los niños durante las grabaciones. Viven constantemente en estado de alerta temiendo que el momento va a llegar.

El documental señala la industria y el negocio que se ha levantado en torno al terror a los tiroteos en escuelas. Se aprovechan de unos supuestos datos estadísticos de riesgo en Estados Unidos para crear toda una parafernalia en torno a la supuesta necesidad de prevención. Programas y cursos organizados por policías retirados con un talante agresivo que recomiendan simulacros morbosos y espantosos. Hay empresas que se dedican a la fabricación con silicona de heridas pediátricas de bala, como si se tratase de los efectos especiales de una película. Las pegan al cuerpo de menores de edad, como si fueran reales, y tienen que fingir estar muertos y destripados mientras el resto de compañeros corren por los pasillos.

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Thoughts and prayers nos alerta, solo a través de la observación distante de la cámara, del trauma que se está provocando en decenas de miles de niños y niñas. Si ya teníais claro cómo los derechos y libertades en Estados Unidos están en riesgo, basta ver este documental para comprobar hasta qué punto esta sociedad está perdiendo el sentido común en nombre de la seguridad.