Europa no nos mira... ni nos escucha
Los diarios se pueden analizar por lo que dicen pero también por lo que callan, ocultan, silencian o minimizan. Las portadas son a menudo más elocuentes que los editoriales, tanto por lo que incluyen como por las omisiones. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha avalado la imposición del 25% de castellano como lengua vehicular en la escuela, en contra de cualquier criterio sociolingüístico que analice la realidad del catalán en las aulas, los patios y las calles. Hace poco, este humilde pareumaquinista esperaría verse enterrado por titulares de portada de la caverna rabiosa, columnas hirientes y proclamas diversas. Pero esta mañana de viernes, solo El Mundo de entre los diarios de Madrid incluye una mención pequeña en su primera página. La interpretación es clara: la cuestión del catalán se considera ganada, solo hay que ver las estadísticas de uso y la menguante capacidad de movilización de las iniciativas catalanistas. Europa, que ni nos mira ni escucha nuestra lengua, ha hecho un pronunciamiento sin consecuencias legales –lo que cuenta será el dictamen del Constitucional–, pero en otros tiempos con mucha menos cera los diarios de siempre habrían fabricado todo un cirio pascual sobre la persecución del castellano en la escuela.
También es significativo que los dos diarios de mayor tirada de Cataluña tampoco consideren que la noticia merezca lugar en la portada. Solo El Punt Avui y ARA lo referencian, mientras que La Vanguardia habla de Trump o de los negocitos del novio de Ayuso y El Periódico se come el 70% de la portada con un tema ornamental de un foro organizado por el grupo editor: “El rey reivindica el Mediterráneo como «espacio de diálogo»”. Estaría bien que el monarca, si tanto aprecia la diversidad, defienda también la inmersión allí donde le invitan: a pesar del fracaso en su aplicación, sigue siendo la única oportunidad que muchos alumnos tienen para adquirir un mínimo nivel de catalán.