IB3: nuevo cuatrienio negro a la vista para el catalán
En las Baleares se pueden ver una veintena de canales por la TDT que emiten películas en castellano, pero PP y Vox han decidido que el único que rompe la norma, el autonómico IB3, pase a ofrecer las películas de estreno solo en castellano o versión original. Se ha visto este fin de semana: el filme El maestro jardinero tiene versión en catalán, pero la cadena no la ofreció, contraviniendo desde el Estatut hasta la ley del ente público de radiodifusión, o el mínimo sentido de la decencia. El catalán lucha por tener oxígeno en un panorama mediático en el que el inglés y el castellano lo asfixian y tú cierras una de las pocas ventanas por donde puede coger aire. La medida llega después de diferentes polémicas lingüísticas, como cuando la presentadora Àngela Alfaro interrumpió a un invitado que se expresaba en catalán para conminarlo a que se pasara al castellano, "así nos damos más prisa". (Más prisa hasta llegar a la extinción lingüística, hay que suponer.) La castellanización de IB3 es complicada, porque el marco legal es muy explícito sobre la necesidad de proteger el catalán y que sea la lengua vehicular, pero el actual gobierno aprovecha cualquier rendija para sacar las tijeras y recortar el catalán donde pueda.
La situación recuerda demasiado a la lamentable etapa de José Ramón Bauzá, que entre 2011 y 2015 firmó un cuatrienio negro de castellanización de IB3. El pretexto era entonces que los derechos de las versiones dobladas al catalán caducaban: una excusa de mal pagador como cualquier otra. Tras el paréntesis de Andreu Manresa, la llegada de Josep Codony a la dirección de la televisión hace temer el inicio de un nuevo mandato regresivo en el que incluso molesta la resistencia lingüística heroica pero testimonial de un canal en catalán: recordemos que IB3 consiguió el pasado año apenas un 5,2% de cuota de pantalla. Será que el 94,8% restante para el castellano resulta demasiado poco.