Las próximas elecciones autonómicas en España son las de Castilla y León y los cuatro diarios de Madrid apuran sus cartuchos para acabar de incidir en ellas con sendas encuestas electorales. No hay discrepancias significativas, arriba o abajo, pero los titulares sí dejan entrever las respectivas intenciones editoriales de cada uno. El País sigue aferrado a su talismán y engola la voz para sonar como Alfonso Guerra al exclamar su célebre “¡Que viene la derechaaa!” con el titular “Vox gana terreno en Castilla y León con un 20% del voto y el PP se estanca”. En cambio, para El Mundo quien queda encallado –oh sorpresa– son los socialistas, y los populares avanzan: “El PP crece mientras Vox acaricia el 20% y el PSOE se estanca”. ¿En qué quedamos? El desempate lo sirve el Abc, que es quien a mi entender clava más la interpretación: “PP y Vox se consolidan en Castilla y León con un PSOE que resiste”.
Uno ya entiende que la caverna tenga ganas de crear la ilusión de una ristra de catástrofes electorales autonómicas, pero lo cierto es que la demografía no indica ninguna sonora nata de la opción socialista. A ver si las comunidades no tienen dinámicas propias y no todo son efectos Feijóo y otros inventos de Relatilandia. Al diario, sin embargo, solo le falta explicar que la formación de gobierno queda a expensas de un acuerdo con la ultraderecha, pero ya sabemos que esa es palabra tabú. Como también lo es para La Razón, que escribe: “El centroderecha logra la mayoría absoluta en Castilla y León con 47/49 escaños”. Que el diario del comisario honorífico no titule con las glorias del PP es la demostración infalible de que sus resultados proyectados son de miseria y compañía. Si Feijóo esperaba los comicios castellanos como una oportunidad para desgarrarse la camisa y reivindicarse como un Hulk electoral capaz de arrastrar desde el territorio a todo el Estado, mejor que vuelva el cava a la nevera. O el pacharán.