Madrid inicia el asedio mediático al presidente del BBVA
Hay una palabra que domina de forma abrumadora las portadas de este viernes: fracasa. Es el verbo por el que optan la inmensa mayoría de periódicos a la hora de hablar de la opa del BBVA, y aunque, en general, los titulares son asépticos y se limitan a consignar lo que todo el mundo ya sabe a esa hora, sí hay algunas rendijas donde se cuela un poco de veneno periodístico. Por ejemplo, los rotativos tienden a utilizar la fórmula neutra "Fracasa la opa del BBVA", pero enEl Mundoel sujeto de la frase es significativamente otro: "Torres fracasa en la opa del BBVA sobre el Sabadell". Pegar el nombre es cualquier cosa menos inocente. Y es aún más punitivo el segundo subtítulo, cuando dice: "El presidente del BBVA evita dimitir". Es la táctica del no-pienes-en-un-elefante-rosa: ahora ya es inevitable considerar si el ejecutivo habría tenido que entregar esa misma noche su cabeza en bandeja de plata. Desde el grupo Prisa, su diario económicoCinco díastambién ponía el punto de mira en el presidente de la entidad: "Torres naufraga de nuevo en una ambición que marca su mandato". Aquí la cicuta es en este "de nuevo" que indica propensión al tropiezo.
De la misma forma que, en cine, no hay ningún movimiento de cámara que sea inocente —Godard decía que un travelling es siempre una cuestión moral— la sintaxis y la gramática son también culpables y delatoras. Mencionar a Torres puede parecer poco, una pequeñez, pero cuando la noticia afecta a un gran anunciante, con el que se suele ir con pies de plomo, cualquier mínimo gesto es indicativo. Se sospecha, pues, que la prensa de Madrid sabe más de lo que explica. Y diarios que hasta ahora apoyaban a la opa, por sus relaciones con el banco o por hacer la coz al gobierno español, ahora se distancian. El éxito siempre tiene muchos progenitores, pero todo el mundo corre para que no le cuelguen la autoría —aunque sea intelectual— de un fracaso.