Los misiles de Irán no llegan a Antena 3

Hay programas que aprovechan la guerra en Oriente Medio como una palanca para activar el miedo. El martes, un almirante retirado del ejército explicaba en Espejo público las diferentes características del arsenal bélico de Irán. Tenían las imágenes de algunos misiles en la pantalla, y el almirante detallaba su alcance, su potencia y sus características letales. La preocupación del programa era saber si aquellos cohetes enormes que veíamos en fotografías podían llegar hasta España. Ante un mural digital enorme, proyectaron un mapamundi. En un extremo estaba Irán y, en el otro extremo, la península Ibérica. De un lugar a otro, dibujaron una gran flecha azul, con forma de arco, que indicaba la hipotética trayectoria de los misiles. Debajo había tres modelos diferentes considerados “supersónicos”. Uno se llamaba Kheibar, el otro Fattah y el último Shahed 136. El almirante, muy pedagógico, daba los detalles a la audiencia: “Vuelan muy alto y muy rápido. Y cuando caen, caen de una manera muy vertical. Y solo se pueden defender desde muy cerca del objetivo donde vayan a caer”. Susanna Griso, con un cierto tono de gravedad, le preguntaba: “¿Podrían alcanzar los misiles balísticos Europa? ¿Cuál sería su alcance? Porque la distancia entre Teherán y España es de seis mil kilómetros. Entiendo que esta distancia no la pueden alcanzar...” El militar la tranquilizaba: “Hoy, desde luego que no”. A pesar de la negación, la imagen que diseñaron comunicaba todo lo contrario. La flecha que iba de Irán en dirección a España y los tres proyectiles gigantes enfocados debajo lo dejaban muy claro. Visualmente, en aquel mapa, parecía que Irán tenía los cohetes a punto de ser enviados a casa nuestra. El hombre matizaba que, en aquel momento, no estaban preparados para distancias tan largas, pero que su alcance era modificable. Minutos más tarde, cuando Griso entrevistó a Josep Borrell, exvicepresidente de la Comisión Europea, la presentadora le volvió a sacar el tema: “¿Hay un peligro real de ataques a Europa?” La idea se iba haciendo recurrente. Se trataba de ir insistiendo en la hipótesis para hacerla presente. El miedo activa el estado de alerta, y esto puede desencadenar cierta dependencia informativa por si vienen mal dadas. Un poco más tarde, en el Tot es mou de TV3, Helena Garcia Melero expresaba su consternación: “Es que ahora me dicen que cualquier cosa puede pasar en este momento de escalada bélica, y yo...” Esta expresión de inseguridad le servía para presentar a una psicóloga. El titular de la pantalla decía: “Se han disparado los casos de ansiedad por todo lo que pasa en el ámbito global”. ¿Cuál es la fuente de esta información? ¿De dónde hablan? ¿De Cataluña? La psicóloga decía: “Hay muchas personas que están sufriendo trastornos del sueño y se han disparado los casos de ansiedad”. Cuando decía “muchas personas”, ¿de cuántas estamos hablando? ¿Cuál es el dato? Alerta, porque en estas tertulias “divulgativas” quizás estaría bien un poco de rigor, porque hablar por aproximación también es una manera de crear alarmismo.