Desde el martes los medios españoles están invirtiendo múltiples horas en los detalles de la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en delitos de organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental. El caso Plus Ultra, convertido ya en el caso Zapatero para muchos medios, confirma cómo las televisiones privadas españolas están participando en una operación de desgaste del gobierno de Sánchez que va más allá del deber de informar.Uno de los ejemplos más furibundos es el deHorizonte, de Iker Jiménez, en Cuatro, donde hace días que se dedica el programa exclusivamente a este tema. Es el lugar óptimo para observar cuál es toda la colmena al servicio del movimiento ultraconservador en España. Los invitados a la mesa de reflexión usan la estrategia de la pila de grasa, y colapsan al espectador por simple saturación de detalles. Es imposible seguir el hilo. Jiménez y compañía hablan de múltiples protagonistas citándolos solo por el nombre de pila como si la audiencia los conociera sobradamente. Hacen referencia a supuestos detalles del entramado de Zapatero, a conversaciones y mensajes que es imposible saber de qué van. No se busca la claridad sino construir un ruido incomprensible que haga emerger un nivel de corrupción y gravedad inaudito. Es una metáfora de la niebla blanca que lanzan al plató para incrementar el ambiente de misterio. “Esta tarde nos sobrecogíamos todos con un shock, uno más, entorno a la situación que está hipnotizando a la audiencia. Nunca había ocurrido y es importante”. Hacían referencia a la noticia del bloqueo de las cuentas corrientes de Zapatero y al supuesto incremento de la audiencia que les ha generado el caso. Hipnotizar a la audiencia se ajusta perfectamente a esta voluntad de aturdimiento por colapso. “Este thriller en el que se ha convertido la política española supera cualquier cuestión”. Inda y compañía denunciaban un trato preferente de la justicia con Zapatero y sobre todo con sus hijas.Curiosamente, en Horizonte tienen como participante a un “periodista” (eso dicen) que presentan con el cargo de portavoz de Víctor de Aldama, el comisionista imputado en el caso Koldo y en otras causas judiciales que afectan al gobierno del PSOE. El papel de este colaborador es absolutamente turbio porque a medida que se va desarrollando la tertulia, va leyendo mensajes de móvil que le envía Aldama mientras ve el programa. El sábado al mediodía, Antena 3 Noticias se hacía eco de la Marcha por la Dignidad organizada por Sociedad Civil Española, con el apoyo del PP y Vox. Las imágenes también evidenciaban una simbología muy inquietante en la indumentaria de algunos participantes. Lo que no decían en Antena 3 (y sí especificaban en Telecinco) es que en primera línea también constaba Víctor de Aldama, protegido por miembros de Desokupa. Aldama fue aclamado a gritos por los manifestantes. Una situación grotesca. Una manifestación contra la supuesta corrupción del gobierno seguida por un imputado en estas tramas. De todo ello, se nos escapan más cosas que no se nos explican.