Mujeres y radio matinal: contrición pero insistencia

Ayer hice una lista de los principales programas de la radio matinal, tanto en Cataluña como en España, y tanto de las emisoras generalistas como de las musicales, para denunciar que la temporada que viene –si no hay ninguna sorpresa– todos los magazines estarán liderados por hombres. Pero es verdad que no indicaba ninguna nota de corte en audiencia, así que tienen razón algunos lectores que me han hecho llegar tres nombres: el de Gemma Nierga en Radio 4, el de Mercè Raga en Ràdio Estel y el de Marina Fernàndez en SER Catalunya. En los tres casos estamos hablando de un seguimiento que es de uno o dos órdenes de magnitud inferior al que consiguen RAC1 y Catalunya Ràdio. Al final, las tres sumadas ni siquiera llegan al 5% de lo que consigue Jordi Basté un martes cualquiera. Pero esto no es en absoluto ningún demérito suyo: las tres son profesionales sólidas y solventes que hacen programas en los que la falta de presupuesto se compensa con buen oficio y saber hacer. Lo que pasa es que están en estructuras que no juegan en la misma liga: una radio es muy minoritaria y las otras dos tienen una casa grande como la SER y RNE que las coloca, inevitablemente, en una posición secundaria. Dicho esto, todo mi respeto por la aportación que hacen al catalán radiofónico, que quizás es modesta desde el punto de vista cuantitativo, pero importante a la hora de dotar el panorama de pluralidad.

Mi omisión de ayer me hace merecer una colleja –porque al final, si se trata de denunciar su invisibilización, lo mínimo que se puede hacer es mencionar a las heroínas resistentes– pero en ningún caso invalida la tesis del artículo: allí donde las radios se juegan ir a garrotazos para conseguir buenas audiencias en el EGM, se opta de manera unánime por un hombre. Las excepciones, honrosas, deben señalarse, pero se debe pedir para ellas no tanto más reconocimiento –como el que yo mismo les negué– como, sobre todo, más medios para poder crecer.