Puigdemont en campaña para las españolas, sí o sí

Los partidos intentan dominar los tiempos y jugarlos a su favor, pero entonces la avalancha mediática dispone. Junts medita sobre si es más conveniente separar el retorno de Carles Puigdemont de las elecciones españolas, pero la prensa ha decidido que será uno de los elementos de la campaña electoral. El País, que años atrás lo había considerado poco menos que un ogro, ahora anuncia a bombo y platillo la decisión del Constitucional para lanzar un doble mensaje: en Cataluña, que Sánchez cumple, y en el resto del Estado, que desescalar la tensión independentista es posible. Al otro lado del Rubicón, en cambio, se utiliza su figura para tensionar todavía más el avispero. “Puigdemont celebra su victoria y la derrota de los poderes públicos”, escriben en La Razón. Pero, si miramos la declaración original del líder de Junts que justifica este titular, vemos que le falta una palabra clave. Puigdemont hablaba de “la estrategia de los poderes públicos españoles”. No se han derrotado los poderes, sino su estrategia, que quiere decir su perversión, porque se supone que deberían funcionar sin que los partidos políticos metieran las pezuñas. Y esto incluye poderes públicos como la policía y los jueces, pero también privados como el Ibex-35 o, cof, cof, los medios de comunicación. Esta idea de la “derrota de los poderes españoles” aparece también en el titular del Abc, en este caso con una cita entre comillas que de nuevo se salta la palabra clave.

No es una omisión accidental o que se pueda atribuir a la necesidad de condensarlo en un titular. Estos diarios olvidadizos formaban y forman parte de esta estrategia que silencian. Y, precisamente porque todavía actúan de brazo armado, exprimirán el retorno de Puigdemont y lo venderán como una escandalosa decisión política, como si el juicio al Procés hubiera sido una mera aplicación técnica, quirúrgica y estéril de un aséptico Código Penal.