Telemadrid, la pública más grotesca
La televisión pública de Madrid no sólo ofrece unos contenidos terriblemente sesgados, sino que hace unos planteamientos periodísticos delirantes. Esta semana hizo gala de su cinismo informativo y falta de escrúpulos después de que un pseudomedio asegurase que Pedro Sánchez padecía una enfermedad cardiovascular que, más tarde, el mismo presidente del gobierno español se encargó de desmentir.En la tertulia nocturna del lunes deEl análisis. El diario de la noche, el presentador, Antonio Naranjo, más conocido por ser tertuliano habitual de Susanna Griso, dedicaba una hora entera del programa a profundizar en esta exclusiva fallida. Fingiendo una ética sensata, Naranjo decía que lo abordaban “con toda la cautela y, desde luego, desde el respeto a su salud”, advirtiendo que aquella cuestión tenía enormes consecuencias políticas, personales y constitucionales. Empezaron con un montaje con fotografías de Sánchez, donde hacían zooms amenizados con música de terror. Naranjo indagaba con los autores de la exclusiva: “¿El aspecto que tiene el presidente del Gobierno puede estar relacionado con esa dolencia o es que se le acumulan los disgustos políticos y familiares?” A cada pregunta que hacía, advertía: “Ojo, con toda la delicadeza que hay que tratar el asunto”. Entrevistaron a un cardilogo para que especulase sobre el diagnóstico y lo inducen a responder que lo mejor en aquellos casos era tener una vida más reposada. Una tertuliana aseguró que había hasta 29 personas del ámbito sanitario atendiendo a Sánchez, incluyendo personal de la Guardia Civil especializado en conducir una ambulancia de cuidados intensivos. La entrevista a un magistrado de confianza para conocer las implicaciones jurídicas fue pura fantasía. Le consultaron de qué manera la ley preveía un relevo del presidente y el experto dio todas las soluciones posibles hasta concluir que se deberían convocar nuevas elecciones. Naranjo insistía: “En una hipótesis en la que el presidente se negara a aceptar su enfermedad, ¿la Constitución española prevé algún tipo de mecanismo al margen de la voluntad del presidente? ¿O todo pasa por él?” El jurista tenía soluciones para todo: “Las Cortes Generales procederían a la sustitución del cargo”. Ofrecieron otro vídeo sobre “el alarmante cambio físico de Pedro Sánchez”, donde se insistía en que “ya no queda nada de aquel presidente”, subrayando la “extrema delgadez”. Aprovechando noticias de los medios de Eduardo Inda, alertaban de que la Moncloa había incrementado el presupuesto en maquillaje y que la empresa responsable había facturado 600.000 euros desde 2018, y que se habían gastado quince mil euros en los últimos meses para ocultar “un rostro demacrado”. Entrevistaron a una experta en estética y a una dermatóloga para que analizaran la piel de Sánchez. El tema terminó sobre una fotografía de Pedro Sánchez y una sentencia: “Una imagen, la de Pedro Sánchez, que paga el Estado y, por lo tanto, todos los españoles”. Este desecho informativo, fíjate, también lo pagan los ciudadanos, pero de eso se han olvidado.