Toni 'Terminator' Cantó lo ha vuelto a hacer

Lamento no recordar a quien le oí decir la frase "Toni Cantó es en política lo que Toni Cantó está en la interpretación" pero, a la vista de los hechos, no podía ser un diagnóstico más acertado. UPyD, Ciutadans... incluso fracasó con la plataforma Vecinos por Torrelodones, su primer intento fulgurante de hacerse un nombre desde el ámbito municipal. Intentó también ir a las listas de Ayuso, pero el Constitucional se lo impidió, por lo que acabó conformándose con el chiringuito de la Oficina del Espanyol... que al poco tiempo, y sin dejar ninguna huella memorable en la lengua de Camilo Sesto, fue convenientemente liquidado.

Este tipo de versión en antimateria del rey Midas –lo que toca, lo que desintegra– trata entonces de relanzar su carrera –es un decir– televisiva. Se va a 7NN, la cadena afín a Vox, que acaba bajando la persiana año y medio después de estrenarse con gran pompa un 12-O. Su última hazaña es llamar a la puerta de À Punt, la televisión pública valenciana, después de haberla criticado del derecho y del revés. Le dan el programa El debate, pero ya en el debut hubo momentos en que su audiencia fue un cero redonísimo: ni un solo audímetro se apiada de nuestro héroe. Claro, después de varios episodios siguiendo la misma desastrosa tendencia, la cadena no ha tenido más remedio que cancelar el programa. Es bien que podría hacer suya la frase aquella de Groucho Marx: "Partiendo de la nada, logré las cimas más altas de la miseria". Toni Cantó es, en ese sentido, el Terminator español. En redes no ha faltado quien, viendo su efectividad y aprovechando la coincidencia en el tiempo, ha sugerido que quizá ahora le toca probar suerte en lo deportivo y asumir las riendas del Real Madrid, aprovechando que Xabi Alonso ha dejado la vacante disponible.