Europa tiene un grave problema de seguridad si gana Trump

Durante más de setenta años, Europa ha confiado su seguridad en la potencia militar de Estados Unidos. Tanto de forma directa como a través de la OTAN. Según el último informe de la Alianza Atlántica, Washington sigue aportando más del 65% de los recursos militares del organismo, pese al incremento de los últimos años de los países europeos motivado por la guerra de Ucrania. La primera presidencia de Donald Trump ya fue un aviso para navegantes que dejó muy preocupados a los socios europeos. Ahora que en su nueva carrera hacia la Casa Blanca encabezó en las primarias republicanas, este temor se está acentuando día a día. Y él contribuye con ganas.

Sábado por la noche, en un mitin electoral en Carolina del Sur, Trump llegó a decir que animaría a Vladímir Putin –con quien hay que recordar que tiene buenas relaciones– para que atacara a los países europeos que no cumplan con el mínimo de destinar un 2% de su PIB a defensa. Todo ello, mientras contaba la anécdota de una reunión de la OTAN en la que espetó a un líder europeo que Estados Unidos no ayudaría a ningún país "moroso". En este contexto electoralista de reivindicación de América primero y de ridiculización de una Europa que ve sólo como un súbdito caprichoso y caro, su comentario ha sido recibido con preocupación tanto en la Casa Blanca como también en Europa. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, salió rápidamente a contradecir a Trump, a quien acusó de poner en riesgo la seguridad global, ya garantizar que cualquier ataque a un aliado recibiría una "respuesta unitaria y enérgica". También Andrew Bates, uno de los portavoces de Biden, ha calificado de "terribles" los comentarios de Trump.

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De acuerdo. Pero existe la posibilidad clara de que Trump vuelva a ganar y, si es así, sabemos que es bien capaz de hacer lo que dice que va a hacer. Para empezar, son los suyos, los republicanos, los que llevan meses bloqueando las nuevas ayudas en Ucrania, que son básicas para asegurar que el país pueda mantener en condiciones el enfrentamiento con Rusia. Además, no es ni la primera ni la décima vez que Trump hace estos comentarios, y sus críticas a los países europeos por no invertir lo suficiente en defensa cuajaron a la administración estadounidense, que tiene sus prioridades puestas en el eje del Pacífico.

Los europeos esto lo saben y hay varias iniciativas, básicamente impulsadas por Francia –la única potencia nuclear que tiene ahora la UE después del Brexit–, que quieren que haya un aumento del gasto militar e incluso que tire adelante un ejército propio. En esto están de acuerdo, con todos los matices del momento, tanto el portavoz del grupo popular en el Parlamento Europeo, el alemán Manfred Weber, como el actual jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, que lleva tiempo avisando de que Europa debería ser más autosuficiente. Como recordó, depende de China en lo comercial; de Rusia en el terreno energético y de Estados Unidos en el campo militar. Si la Unión Europea quiere tener algo que decir en el tablero internacional en el futuro, tendrá que ser más independiente y dejar de depender de terceros. Y ahora ya empieza a ser urgente que esta sea realmente una prioridad.