Media

Fin de semana de mar y podcasts en el Alt Empordà

La primera edición del festival Podfest de Roses ha reunido, del 5 al 7 de abril, 'La Sotana', 'El Búnker', 'Que no salga de aquí', 'La Riota' o 'Xapa La Ràdio'

Roses (Alt Empordà)El abanico de oferta de podcasts en catalán es riquísimo, extenso y no para de crecer. Cientos de episodios se graban periódicamente en formato de audio o vídeo y se pueden descargar de internet o escuchar en streaming, con temáticas, estilos y categorías para todos los gustos e intereses. Desde propuestas amateurs, que reúnen a grupos de amigos que charlan con un par de micros sobre sus aficiones por diversión, hasta proyectos absolutamente consolidados, con audiencias de récord y mucho tirón en las redes. Es la nueva forma de comunicación que engancha sobre todo a las generaciones jóvenes, más acostumbradas a la itinerancia de la pantalla del móvil que a sintonizar la radio o la televisión en directo.

Con el ánimo de reivindicar y hacer valer estos nuevos formatos digitales, ha nacido el Podfest de Roses, el primer festival dedicado exclusivamente al mundo del podcast en catalán. Del 5 al 7 de abril, ha reunido en el Empordà algunas de las voces con mayor repercusión del panorama, como La Sotana, El Bunker, el Loft, Que no salga de aquí o La Riota, en un fin de semana de primavera con programas de lujo abiertos al público, en primera línea de mar. El festival ha empezado con modestia y discreción, pero también pisando fuerte, con ilusión, ganas de crecer y el convencimiento de que el futuro del entretenimiento en catalán pasa inequívocamente por promocionar esta hornada de comunicadores virales en internet.

Cargando
No hay anuncios

Defender la lengua y descentralizar la oferta

"Puede sonar un poco carca, pero realmente me preocupa muchísimo la salud de la lengua, ya que la televisión lineal va perdiendo público entre las nuevas generaciones y en el festival nos hemos propuesto apostar de forma rigurosa y profesional por las nuevas formas de hacer comunicación, reuniendo a protagonistas que tienen muchos seguidores en la red y enganchan a los jóvenes", explica Georgina Arnau, periodista alto-ampurdanesa de TV3 y creadora del PodFest.

Cargando
No hay anuncios

Además del valor innegociable por la difusión del catalán, el otro gran palo de pajar del festival es la descentralización de la oferta de ocio y cultura fuera de Barcelona. En la capital se graban la mayoría de los podcasts con más audiencia, pero los oyentes son de toda Cataluña, así que, gracias a iniciativas como la del festival de Roses, el público de las comarcas gerundenses ha gozado de la posibilidad de oír y ver de cerca algunos de sus programas favoritos. "Desde fuera se tiene la imagen de que Roses sólo vive del turismo de los franceses y que en Empuriabrava siempre hay follones, así que con el Podfest también queremos demostrar que hay una Roses que es nuestra, es atractiva y tiene identidad propia", argumenta Arnau. La misma sensación es compartida entre el público asistente: "Hemos venido a ver El Bunker y tengo pensado venir a otros programas, y el cartel me ha sorprendido positivamente, no me esperaba que vinieran nombres tan famosos de Barcelona hasta aquí", dice Carlota, vecina de Roses.

Teatros llenos y programas en alta mar

La mayoría de las propuestas del Podfest se programaron en el Mas de les Figueres y eran gratuitas, menos El Bunker y La Sotana, cabezas de cartel de viernes y sábado por la noche, que hicieron sold out en el teatro del pueblo con 400 entradas vendidas. "Pisamos Barcelona tan poco como podemos, grabamos el programa en una masía de Osona y estamos muy a favor de hacer espectáculos en teatros fuera de la capital", decía el humorista figuerense Jair Domínguez antes de empezar el show. Y, al día siguiente, el gerundense Andreu Juanola, seguía: "Roses está lejos, está casi a una hora en coche de Girona, pero me siento como en casa".

Cargando
No hay anuncios

Fuera del teatro y la masía, el otro gran espacio del festival fue el Màgic Catamarà, un barco con capacidad para más de 100 personas que trajo dos propuestas con público en alta mar. El viernes al mediodía, el programa juvenil de lavadero Que no salga de aquí, de Catalunya Ràdio, con Juliana Canet, Roger Carandell y Laura Grau se emitió por FM en directo gracias a un amplísimo despliegue técnico (y también mucha Biodramina, que el mar de fondo sacudía mucho el barco hasta llegar al remanso de Cala Rostella ). Al día siguiente, subió a bordo La Riota con Marc Sarrats como invitado, en una versión mucho más canalla de la excursión marítima, con gran recibimiento entre la tripulación.

Cargando
No hay anuncios

De 'Xapa La Ràdio' a 'L'Arrabassada'

Uno de los protagonistas que actuaron en el escenario del Mas de les Figueres fue el trío de Sabadell Chapa La Radio, formado por Mario Rodríguez, Pep Gascon y Marc Ventura, famosos por sus conversaciones amenas y bromistas, a menudo ligadas al estilo de la música urbana que tanto lo peta entre los jóvenes. Sobre las críticas que el catalán del área metropolitana, a veces incorrecto, despierta entre los puristas de la lengua, defienden la naturalidad como bandera: "Cuando empezamos nos echamos a la piscina con el programa. Queríamos hablar de forma natural , hacerlo casero, como cuando haces una birra", dice Pep. "Pero todo se politiza, mira cómo han criticado a Mushkaa por hacer un comentario fuera de contexto", lamenta Mario. "No es nuestra responsabilidad salvar la lengua, sólo somos tres tontos con un micro", acaba Marc.

Cargando
No hay anuncios

Con un tono igualmente bromista, pero mucho más radical y comprometido políticamente, sin filtros ni tabúes, también actuó La Arrabassada, de Marc Lesan, Iñaki Sola y Oriol Laperia, que en el episodio en Roses aprovecharon para romper contra el turismo de masas. Sus guiones son contundentes y trabajados, con secciones fijas y referencias constantes a la actualidad catalana: "La esencia de nuestro podcast es ir hacia abajo, para nosotros el humor es el pollo que camufla el brécol en un tenedor para inocular mensajes políticos", defiende Lesan, que añade: "Somos independentistas, el catalán es un motivo más de militancia y si lo hiciéramos en castellano con la excusa de llegar a más gente perderíamos toda la credibilidad".