Honda registra pérdidas por primera vez en 70 años
La división automovilística de la marca japonesa cierra un año nefasto, con pérdidas de más de 4.200 millones de euros
Honda está sufriendo la crisis más grave de su historia, después de que la división automovilística haya registrado unas pérdidas superiores a los 4.200 millones de euros durante el año fiscal japonés, que finaliza el 31 de marzo de cada año. Esta es la primera vez en los 70 años de historia de la marca japonesa que se cierra un ejercicio con pérdidas financieras, provocando un auténtico terremoto que ha sacudido los cimientos de la marca nipona. De hecho, una de las primeras medidas que ha tomado la dirección de la compañía ha sido la de repensar la hoja de ruta industrial de la marca, orientada hacia una electrificación total de su gama.Los malos resultados de una marca históricamente rentable y saneada como la división automovilística de Honda (que incluye la filial de alto rendimiento Acura) se deben, sobre todo, a la involución del mercado norteamericano a causa de los aranceles comerciales impuestos por la administración Trump y al proceso de transición hacia el coche eléctrico, que no avanza al ritmo previsto por la marca.Vamos por partes, pero. Para captar la magnitud de la tragedia hay que entender en primer lugar que Honda es una marca con una gran presencia comercial en los Estados Unidos, país donde también tiene diversas plantas de producción como las del estado de Ohio, donde se fabrica el Honda CR-V, o las fábricas de Lincoln y Greenwood, en los estados de Indiana y Alabama respectivamente, donde se producen los Honda Civic y diversos modelos de Acura orientados al mercado norteamericano. Con todo, desde el año 2010 Honda también abrió nuevas plantas en México y en Canadá, aprovechando los tratados de libre comercio entre los países de América del Norte, donde se fabrica el HR-V, el coche más vendido de la marca en todo el mundo. Los nuevos aranceles comerciales aprobados por la administración Trump han hecho que los modelos fabricados en Canadá o México hayan dejado de ser competitivos en el mercado norteamericano, con la consiguiente bajada de ventas. Como Honda fabrica algunos de sus modelos más vendidos en México o en Canadá, ha visto encarecer su producto de manera exponencial debido a los aranceles comerciales, provocando que el precio de los coches deje de ser competitivo en el mercado de los Estados Unidos. Para intentar compensar el aumento de precio final de su producto, Honda ha tenido que recortar el margen comercial por cada unidad vendida de las divisiones Honda y Acura, y si a este factor le sumamos que las ventas no han crecido en volumen, se entiende a la perfección el motivo de la crisis de la marca. Y es que durante el año 2025 Honda vendió un total de 3.312.000 coches, un 10% menos que el año anterior. Menos coches vendidos, y con un margen más pequeño: el desencadenante de las tempestades financieras de la marca.Una demanda eléctrica poco estimulante
El segundo factor que ha contribuido al mal resultado económico de Honda ha sido la poca demanda de vehículos eléctricos en todo el mundo y el dimensionamiento e inversiones que la marca había realizado desde el lanzamiento del Honda e, un magnífico coche eléctrico que pudimos probar ahora hace seis años y que debía ser la punta de lanza de la estrategia eléctrica de la marca japonesa. A la hora de la verdad, sin embargo, el Honda e y el resto de modelos eléctricos de la marca han resultado un gran fracaso comercial para la marca japonesa.
Y es que Honda había anunciado una nueva gama de coches eléctricos llamados Serie 0 que debían encabezar un nuevo SUV cupé futurista y una berlina deportiva llamada Saloon que la marca ya tenía listos para empezar a comercializar este 2026, pero que finalmente ha cancelado. Buena parte del agujero económico de Honda de este año se explica por las inversiones realizadas en dos coches eléctricos prestacionales y aspiracionales que Honda no fabricará.La magnitud de la tragedia es todavía mayor si tenemos en cuenta que Honda priorizó el desarrollo de nuevos coches eléctricos en lugar de actualizar y mejorar los actuales CR-V, HR-V o Civic, dejando estos modelos de combustión un punto desfasados y desactualizados respecto a los nuevos modelos de combustión, híbridos convencionales o híbridos enchufables de la competencia.Llegados a este punto conviene recordar que Honda no puede, ni quiere, competir en precio con las nuevas marcas chinas emergentes como BYD o Geely, entre otras, y que a diferencia de Toyota o Nissan no tiene una red comercial potente en los cinco continentes. Sin ir más lejos, los Toyota Yaris Cross o Nissan Juke son todocaminos urbanos pensados para el mercado europeo, un segmento del mercado que Honda nunca ha explorado. Llegados a este punto conviene recordar que Honda es una marca potente en Japón, Australia, Estados Unidos y Canadá, pero con poca presencia comercial en el mercado europeo.Adiós a la colaboración con Sony
Otra de las derivadas del mal año de Honda ha sido la despedida definitiva del proyecto de la marca Afeela, una joint venture o colaboración entre Honda y Sony para fabricar vehículos eléctricos que aprovechaban las plataformas de Honda con tecnología y sistemas de infoentretenimiento desarrollados por Sony. Esta cancelación ha sido del todo sobtada, hasta el punto que Afeela ya había abierto un concesionario y contratado y formado vendedores justo una semana antes del anuncio de cancelación del proyecto. Honda y Sony aseguran que todos los clientes recibirán los pagos efectuados como reserva del vehículo, en un movimiento que no puede eclipsar la mala gestión de este proyecto empresarial.