Camiseta impresa
Me he encontrado al fondo del armario una camiseta de color yema de huevo, con las cuatro barras impresas en el pecho dibujando una V y las palabras, en negro, Ahora es la hora. Pregunto a la IA de qué año era: 2014. Al lado, arrugada pero con el amarillo aún vivo, hay otra camiseta con el lema SOS Enseñanza Pública de Calidad. Al lado, dos más de negras: una con la palabra Democracia y un rostro atravesado por una pintada roja de prohibición y otra con la frase ¡No tenéis suficientes prisiones para tanta DIGNIDAD!, y la caricatura de una niña que rompe unas cadenas.
Muchos las reconoceríais, todos tenemos alguna. Podríamos leer en ellas nuestra evolución política. Los mensajes son vigentes, pero hoy quizás ya no nos las pondríamos. Estas camisetas envejecen diferente a las otras prendas de ropa, más en relación con nuestro espíritu. No han caducado ellas, sino nosotros o el entorno. Es curioso encontrarte las ideas arrugadas no en una bola de papel en la papelera sino en un montón de ropa descolorida apilada al fondo de un armario. Hay otra camiseta que a mi edad tampoco me pondré y que dice A little REBELLION now and then is a good thing. Thomas Jefferson. Me la compré hace diez años en un viaje a América, como esta otra, de la librería Malvern Books, de Austin, con el nombre de la librería delante y, detrás, We don’t sell crap.No vendemos mierda. Qué buen reclamo para una librería. Esta división del mensaje en dos partes me recuerda a una camiseta que vi una vez. Era en italiano, delante decía Scusate la faccia y, detrás, Scusate le spalle. No hace mucho vi una que simplemente decía No me agobies, y me puedo imaginar de divertidas y de inquietantes, por ejemplo una para mí, Vigila lo que dices, me dedico a las letras, o esta de actualidad: Qué demonios de tiempo me ha tocado vivir.Conozco a una chica que, cuando un libro le gusta, se hace imprimir la portada en una camiseta a modo de agradecimiento. Las camisetas son como tatuajes de poner y quitar, que te autoafirman y ayudan a sentirte acompañado cuando te identificas con el guiño que te hace una camiseta entre la multitud. La persona que la lleva nunca lo sabrá.Camisetas del Barça y la Diada, camisetas históricas, solidarias o cargadas de odio, camisetas con nuestro artista preferido, camisetas que te hacen servir de hombre anuncio. Regalo los derechos de este artículo si es el caso que algún lector con veleidades metacamisetísticas quiere hacérselo imprimir en una camiseta. Con tanta letra pequeña, seguro que más de uno se fija y se detiene a leerlo.