Defendemos San Jerónimo de Cotalba
No debemos perder de vista el desgraciado proyecto de convertir la cripta familiar de Ausiàs March en un jacuzzi, del cual ya hablamos aquí. Los restos de la familia del poeta reposan en el monasterio de Sant Jeroni de Cotalba, en la comarca valenciana de la Safor, y el conjunto es una joya arquitectónica de un valor patrimonial, histórico y cultural excepcional. Sin embargo, el Ayuntamiento de Alfauir quiere sacar adelante su Plan Especial de Protección del Sector Norte en la población, que más que de protección es un plan de turistificación y explotación que prevé, entre otras cosas, albergar un establecimiento hotelero con spa dentro del monasterio de Sant Jeroni de Cotalba. Hacer tal cosa supondría no tan solo una profanación del legado de quien es uno de los poetas europeos más importantes del siglo XV (un valenciano de Gandía que escribió su obra en catalán), sino también un grave atentado contra el paisaje y la cultura de un lugar particularmente sensible del País Valenciano.Hay una cosa que se puede hacer para detenerlo: presentar alegaciones contra el proyecto. Puede hacerlo todo el mundo, también vosotros que leéis este artículo. La manera más eficaz es a través de la página web de la sociedad literaria Saforíssims (saforissims.org), que facilita las instrucciones para presentar las alegaciones. Se hace en menos de diez minutos, hay de plazo hasta el día 31 de agosto y es una excelente manera de ir más allá en el activismo cívico que decir cuatro pestes en las redes sociales. De paso, si no los conocéis, tendréis la ocasión de entrar en contacto con los Saforíssims, uno de los grupos literarios más inquietos e interesantes de los Països Catalans.La presión social (en la calle, pero también por vía administrativa y, si conviene, judicial) es efectiva, aunque haya quien lo niegue. La sensación de impunidad, de no recibir contestación ni resistencia, es lo que a menudo estimula a los malos gobernantes a cometer agresiones contra la cultura y el medio ambiente en favor de intereses nada ocultos: detrás del desastre que se propone llevar adelante el Ayuntamiento de Alfauir, hay una empresa de hostelería especializada en turistificar lugares emblemáticos, y hay también, por tanto, un duro a ganar. Vivimos tiempos en que los salvapatrias se dedican a intentar asustar al personal denunciando grandes peligros para el país, para ver si así rascan cuatro votos por el camino fácil de echar las culpas a los inmigrantes (a los pobres, a los negros; insistiremos bastante en esto). Las grandes destrozos, sin embargo, a menudo vienen de cerca, vienen de dentro: de gobernantes que no trabajan para cuidar y proteger sino para estropear y especular; que no buscan la prosperidad de la sociedad, sino el dinero fácil para unos pocos; que intentan justificar sus abusos y atropellos con excusas y mentiras; gobernantes como los de Alfauir (que, por cierto, son de Compromís) son los que a menudo hacen el mal y ya no lo reparan. Pero los ciudadanos también tenemos el derecho y la capacidad –el poder, si queréis– de hacer algo al respecto. Presentamos alegaciones (¡es un momento!) y defendemos Sant Jeroni de Cotalba.