La Diada, la amnistía y algunos detalles a retener

¿Es posible que los mismos jueces del Tribunal Supremo que han dilatado tanto como han podido los plazos de aplicación de la ley de amnistía se avengan pronto a ello, viendo la más que probable decisión del TC, con su considerada “mayoría progresista”?Se lo he preguntado a dos de los políticos directamente afectados. Para que vean el nivel de escepticismo, uno contestó: “No debemos esperar nada del Supremo, y para que el tribunal acabe revocando sus propias decisiones el TC tendría que ser muy contundente en su sentencia, y no está tan claro que sea así”. Y el otro fue más irónico: “Desde hace un tiempo, hago de santo Tomás, y si no lo veo, no lo creo”.El nivel de especulación política sobre la posibilidad de que la amnistía se acerque es inacabable, y razones hay para dar y tomar. Una de las más extendidas es que la prisión y los nueve años de inhabilitaciones y exilio ya han sido un castigo considerable y (esta es la buena) que si los jueces levantan la orden de detención de Puigdemont y el presidente en el exilio cruza la raya, el principal perjudicado sería Pedro Sánchez (“¡Traidor!”) y facilitaría los cantos de sirena postelectorales de Feijóo a Junts. También hay quienes están seguros de que una vez Puigdemont esté en Cataluña, la justicia buscará encausarlo por algún otro hecho.De los planes de Puigdemont no se sabe nada porque, harto de filtraciones, se ha autoaplicado un silenzio stampa. Para los que piensen que, de todas formas, ya es página pasada, quizá deberían considerar que en una situación tan volátil todo lo que pase tendrá importancia. La buena nota del independentismo en esta Diada es un detalle a retener. Y de cómo salga el Gobierno de la gestión que tiene encallada, también.