España en libertad?
Tan importante como la sentencia de 9 años de inhabilitación al hermano de Pedro Sánchez ha sido la respuesta que ha dado el gobierno español, que la ha considerado una sentencia política. Quizás ya no llama la atención, porque ya hace meses que los socialistas españoles cruzaron una línea que debían pensar que nunca tendrían que cruzar, ellos, que eran un partido de estado, y se atrevieron a considerarse por primera vez víctimas de “lawfare”, pero que el poder ejecutivo considere que el poder judicial prevarica (aunque no lo diga con esta palabra) indica a qué altura vuela la calidad democrática del Estado.
Sí, claro, en Cataluña no nos coge de nuevas. De hecho, el pronunciamiento que el jueves puede emitir el TJUE dando la amnistía por ajustada al derecho comunitario no significará que el presidente Puigdemont pueda volver a Cataluña sin temor a ser detenido, porque la justicia española continúa bloqueando la aplicación de una ley de amnistía aprobada por el poder legislativo hace más de dos años.
Todo esto pasa cuando España conmemora los 50 años de democracia (el 15 de junio del año que viene hará 50 años de las primeras elecciones) con el solemne eslogan de ”España en libertad”, que ahora ya resulta ser demasiado frase para una realidad tan prima, y que queda muy lejos de lo que nos imaginábamos que podría ser una democracia europea digna de ese nombre. Y eso que todavía no hemos visto lo que es capaz de hacer el dúo PP-Vox en materia de libertades si alguna vez gobierna. En Cataluña ya hay más de una organización que está preparando planes de contingencia para lo que pueda pasar. De esto, igual que del hecho de que hoy mismo no pueda volver Carles Puigdemont, no se dice libertad. En todo caso, libertad vigilada.