Ir contra España

Ir o no ir con España al Mundial, he ahí la cuestión. Y como los Dupont, yo aún diría más: ir o no ir contra España (o a favor de la selección que juegue contra España), he ahí la cuestión aún más punzante.

En términos estrictamente futbolísticos, es decir, azulgranas, lo mejor es que nuestros jugadores vuelvan habiendo llegado lejos, contentos y habiendo madurado en la gran competición. En 2010 nos alegramos por Xavi, Iniesta, Puyol, Piqué y compañía. Y que vuelvan sanos y salvos, claro. Y eso sería todo.

Cargando
No hay anuncios

Porque el Mundial es la mezcla perfecta de deporte y política. Solo hay que ver que antes de los partidos suenan los himnos. Que se lo pregunten a la discriminada selección de Irán, si el Mundial no es político. O a la de España. Según este gran lector de Marca que es Mariano Rajoy, "la roja"es uno de los pocos instrumentos de unión entre españoles que tenemos hoy en día. Y necesitamos esta unión, porque los que tienen la obligación de hacerlo han apostado por todo lo contrario, por dividirnos". Si necesitan la unión es porque saben que no la tienen. Y que la selección sea lo contrario de Pedro Sánchez ya dice adónde ha llegado España con sus inseguridades sobreactuadas.

Imaginen el coste de oportunidad que significa para Cataluña que el mundo no vea que la estrella del Mundial, Lamine Yamal, juega para nuestro país. Un jugador "fabricado" en La Masia debe acabar ofreciendo nuevas glorias a España a la fuerza, porque si se niega a ir, pierde la licencia para jugar. España nunca ha querido ser el Reino Unido, con Escocia, Gales e Irlanda del Norte compitiendo oficialmente. Y eso que la Federación Catalana de Fútbol es más antigua (1900) que la Española (1913). O sea, que cuando tu selección no puede jugar, tienes mucho para escoger pero poco para vibrar.