Tampoco les va bien Isabel-Clara Simó

El ayuntamiento de l'Alcúdia de Crespins, en la valenciana comarca de La Costera, ha decidido retirar del instituto de secundaria de la localidad el nombre de la escritora Isabel-Clara Simó, fallecida en 2020. Según el alcalde, del PP, una autora tan ilustre, relevante, reconocida, aplaudida, leída y querida “no representa a nuestros vecinos” porque, según él, “su idea de los Països Catalans divide”. También dice que “no era vecina del pueblo”, porque Simó, efectivamente, era de Alcoy. Sí que afinamos mucho, maestro. Bien cierto que Isabel-Clara Simó era una ciudadana de los Països Catalans y una independentista convencida, pero lo que debería comprender incluso este alcalde es que también habría “dividido” si hubiera sido una firme partidaria de la unidad de España, porque todos los posicionamientos y opiniones “dividen”. Pero mira por dónde, si hubiera sido españolista, ya no “dividiría”. Incluso, haber nacido en Alcoy seguro que tampoco sería un demérito.El alcalde y su equipo de gobierno incurren en un verdadero clásico de la política municipal del Partido Popular, que es intentar borrar nombres de escritores catalanes en los municipios donde ellos gobiernan. Joan Fuster, Vicent Andrés Estellés, Blai Bonet, Josep M. Llompart, Miquel Àngel Riera, Damià Huguet, o incluso Ramon Llull, por mencionar solo algunos, son autores a quienes, en un momento u otro, se les ha intentado borrar el nombre de una escuela, de un instituto, de una biblioteca. O se ha vandalizado un busto, un memorial, lo que sea. En otro nivel, la actual Generalitat Valenciana presidida por el sucesor de Mazón, Pérez Llorca, decidió, durante este curso pasado, excluir a los autores catalanes y baleares del currículo de Bachillerato, con el estupidísimo argumento de que “no son valencianos” y “no escriben en valenciano”. Todo ello se trata siempre de lo mismo: negar cualquier forma de reconocimiento o de visibilidad a escritores que forman parte de sus listas negras, y —aún más grave— promover desinformación y desconocimiento de la literatura catalana entre los alumnos de la enseñanza pública (en la privada y concertada, ya procuran que se enseñe “lo que toca”). Forma parte de la misma ofensiva contra la lengua catalana y la enseñanza pública que se produce con gobiernos de PP y Vox, tanto en el País Valenciano como en las Islas Baleares. Isabel-Clara Simó fue una escritora de éxito y una figura especialmente distinguida de su generación, además de una defensora incansable de la lengua, la cultura y la independencia de los Països Catalans. También una escritora feminista, de izquierdas (“de un rojo encendido”) y ecologista, que se pronunciaba siempre a favor de la diversidad y las minorías. La decisión de quitar su nombre de un instituto no tiene nada que ver con las excusas que da este alcalde insignificante, sino que es política e ideológica. Tuve el honor de ser amigo de Isabel-Clara Simó, y me atrevo a decir cómo reaccionaría a una noticia como esta: se reiría, soltaría alguna palabrota y recordaría que, si se ponen así, es que vamos bien. Ella trabajaba, nunca lloraba.