Mercosur: los pesticidas salen de Europa
Uno de los principales argumentos para frenar la voluntad de la Comisión Europea de "crear el mayor espacio de libre mercado del mundo" con el Mercosur es la denuncia de muchas organizaciones agrarias y ecologistas que entrarán en Europa alimentos cultivados con pesticidas prohibidos dentro de la UE. Pero detrás de esta competencia desleal se esconde una pregunta clave: ¿quién produce estos tóxicos prohibidos que después se utilizan en Sudamérica? La respuesta es paradójica: una parte muy importante los fabrica la propia Europa.
Para poder afirmarlo, el grupo periodístico Unearthed y la ONG suiza Public Eye solicitaron acceso a las notificaciones de exportación que las empresas europeas deben realizar según el Convenio de Rotterdam. Aunque estos datos son estimaciones previas a la exportación real, constituyen la fuente más fiable. Según su informe, en 2018 se exportaron a 85 países no pertenecientes a la UE unas 81.600 toneladas de plaguicidas prohibidos. Lógicamente, organizaciones como la sudafricana Women on Farms Project (WFP) denunciaron que el hecho de que buena parte de estas exportaciones se dirija a países empobrecidos "revela una forma de pensar racista y colonial". Y aunque la Comisión Europea prometió poner freno a esta práctica, los datos de 2024 muestran un aumento del 50% respecto a 2018.
Ecologistas en Acción ha analizado este informe en clave de España, que, junto con Alemania y Bélgica, lidera este negocio: en 2023 se autorizaron para la exportación cerca de 17.000 toneladas de plaguicidas prohibidos, con destinos entre ellos el Mercosur. En total, se gestionaron 23 sustancias prohibidas, entre ellas fungicidas nocivos para fetos en gestación e insecticidas que provocan mortalidad en las abejas. Y en nuestro país tampoco podemos afirmar que les hemos dejado de aplicar. Los informes anuales de detección de plaguicidas de la Confederación Hidrográfica del Ebro no sólo nos alertan de niveles elevados de pesticidas en los ríos, sino también de la presencia de algunas de estas 23 sustancias prohibidas.
Estas informaciones identifican a las empresas que solicitan autorizaciones para exportar. Más allá de algunas empresas locales, aparecen multinacionales como Bayer y Corteva, y en otros países europeos BASF y Syngenta. No es casualidad: estas cuatro multinacionales controlan más de la mitad de todas las ventas mundiales de pesticidas y lideran la producción de los más controvertidos. Al mismo tiempo, gracias a su poderosísimo lobi, desempeñan un papel determinante en las decisiones políticas que toma la Comisión Europea.
El verdadero problema de ampliar el libre comercio es que sólo salen beneficiadas las grandes empresas, independientemente de dónde estén ubicadas. Tanto si se trata de exportar aguacates de Chile a Catalunya para reexportarlos después al norte de Europa, como de exportar soja de Brasil a Catalunya para convertirla en carne de cerdo que exportamos al mercado chino. Y, como hemos visto, también de si se trata de vender los pesticidas que hacen posible ese modelo.
El libre comercio es la coartada para un negocio tóxico, corporativo y con sello europeo.