Sánchez y los juicios de la historia

Pedro Sánchez se dirigió a Junts, Vox y al PP con un “la historia les juzgará antes de lo que piensan”. Eran palabras solemnes después de un tuit no menos dramático en el que escribió: “Su voto les retratará ante generaciones enteras”. Es la grandilocuencia para revestirse de razones y dignidad, antes de la batalla electoral. La causa la entiende todo el mundo y tiene nombre de persona: Maricarmen. El tempo es perfecto: incluso el Papa ha hablado de ello. Y el corte es limpio: derechas e izquierdas.

Es cierto que con la derrota parlamentaria de los decretos, mucha gente está enfadada y vivirá angustiada, y esto no es poca cosa. Pero historia es una palabra de mucho peso y, si tenemos que hablar en términos históricos, entonces el fracaso es colectivo, de derechas y de izquierdas, sobre todo de las que han gobernado más años y con más poder.

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Porque la realidad es que el precio de la vivienda crece en España tres veces más que los salarios, y este año el aumento del precio de la vivienda en España triplica el de la media de la Unión Europea. El precio de la vivienda en Cataluña y en España ha estado once años seguidos creciendo cada trimestre. Con indicadores así, ¿alguien cree que hacía falta correr tanto a votar los decretos en el Congreso como si fueran la solución a todos los problemas de un sistema económico que cada vez excluye a más personas?

Hemos aumentado espectacularmente la población con poca o nula previsión de dónde podríamos vivir todos juntos. Todos hemos visto anuncios de “Compramos fincas enteras, no importa el estado y que haya inquilinos”. La historia juzgará a todos, por lo que hizo y por lo que no hizo, pudiendo hacerlo o habiendo prometido que lo haría. A derechas e izquierdas.