Ábalos insinúa que Jessica Rodríguez se confabuló con Aldama: "Estoy convencido de que la han coaccionado"
El exministro de Transportes carga contra la "farsa" y la "impostura permanente" del empresario y conseguidor de la presunta trama
Madrid"Un caso mediático juzgado hace tiempo con una condena clara". Así ha resumido José Luis Ábalos el caso de las mascarillas, que se está juzgando desde hace un mes en el Tribunal Supremo. El exministro de Transportes, que hace cinco meses que está en la prisión de Soto del Real, es el último de los acusados en declarar, después de que la semana pasada lo hicieran Víctor de Aldama y Koldo García. Quien fuera hombre fuerte de Pedro Sánchez, que ha sacado pecho en más de un momento de haberse estudiado a fondo la causa desde la prisión, ha empezado contestando las preguntas del fiscal y ha aprovechado para cargar con dureza contra el empresario y presunto conseguidor de la trama. "No hace sino profundizar en la farsa y en la impostura permanente", ha denunciado en alusión a una carta que Aldama afirma que entregó a Juan Guaidó el verano de 2019. "La carta es falsa, no va firmada por mí. Se coloca una carpeta de protocolo del ministerio para darle solemnidad como si estuviéramos en la edad media, no existe", ha añadido.
Uno de los hechos que está bajo sospecha es la contratación de Jessica Rodríguez, que fue la pareja de Ábalos entre octubre de 2018 y noviembre de 2019, en dos empresas públicas sin que fuera a trabajar. "Como persona que la amó, estoy convencido de que ella no dice eso si no la han coaccionado. No puede inculparse de algo si previamente no se le ha dicho 'di esto que no te pasará nada'. Nadie dice que no trabajara cuando ha fichado cada día", ha verbalizado. También ha recordado que a pesar de que ella –cuando declaró como testigo– dijo que no conocía a Aldama, fue él quien se la presentó. Y se ha quejado de que tiene la "intimidad reventada" y es "carne de mem" a causa de esta relación.
También ha negado que tuviera constancia de que ella no trabajara: "Ella me hablaba de Joseba [el hermano de Koldo, que era su responsable] y de los encuentros, y que trabaja con el ordenador. No era un tema fascinante para hablar, no era un trabajo para poderse recrear, no tenía mucho interés", ha explicado. Y ha dicho que no le llegó "ninguna circunstancia" de que ella estuviera "incómoda". "Ahí descubrí la palabra ghosting, no sabía lo que significaba, me lo dijo ella", ha relatado sobre su ruptura "brusca" con Jéssica Rodríguez. Era una relación extramatrimonial que "no podía permanecer". "Fue un año muy difícil, con el riesgo de un escándalo público, que no he evitado y que ha servido para toda clase de escarnio", ha lamentado.
El otro presunto enchufismo que se está juzgando es el de Claudia Montes. Ábalos ha negado que tuviera "ningún vínculo personal" con ella y ha circunscrito su relación a una foto que le pidió en la calle antes de un acto del PSOE y una vez que le visitó porque estaba haciendo un curso de formación. Ella contactó con él a través de las redes sociales y Ábalos le proporcionó fuentes de información a las que podía dirigirse. "No hablé con nadie para que la contrataran, en absoluto", ha remachado.
La compra de las mascarillas
José Luis Ábalos también ha negado irregularidades en la compra de mascarillas. Están bajo sospecha dos contratos de Adif y Puertos del Estado a Soluciones de Gestión, la empresa que está en el epicentro de la supuesta trama. Ha dicho que él no conoció "ninguna oferta" –pero sabe que hubo "varias"– y que no tuvo tratos con "nadie", ha destacado que su preocupación era "ser estafado" y ha recalcado que su "única obsesión" era conseguir material sanitario: "El privilegio era encontrar proveedor". Eso sí, ha admitido que aquellos días Víctor de Aldama visitaba el ministerio y se ha mostrado "convencido" de que tuvo "información" sobre las compras que se estaban diseñando, pero ha asegurado que él no habló con el empresario. Y ha recordado que le dijeron que no se publicase la orden con "precipitación" hasta que hubiese ofertas de proveedores: "La preselección, no digo que la hubiese, se podía hacer perfectamente y es legal". "Fue un éxito, no hubo ningún problema de desabastecimiento", ha reivindicado.
¿Cómo conoció a Koldo García y Víctor de Aldama?
El interrogatorio ha comenzado describiendo su relación con Koldo García, que fue su fiel escudero tanto en el PSOE como en el ministerio de Transportes. "En la medida en que iba participando de mi intimidad y mi vida personal, se generan unos vínculos personales", ha resumido. Ambos se conocieron durante las primarias del PSOE que ganó Pedro Sánchez. Cuando fue nombrado secretario de Organización del partido, necesitó un conductor con "disponibilidad plena" que trabajase "horas ininterrumpidas" y escogió a Koldo para acompañarle las 24 horas del día. Más tarde, para agradecerle el "tiempo de entrega y lealtad", lo nombró asesor dentro del gabinete del ministro.
También ha intentado recordar el día que conoció a Víctor de Aldama, el tercer acusado en el juicio. El presunto conseguidor de la trama se enfrenta a penas de prisión más bajas por su colaboración con la justicia. "No tengo nada que celebrar y es difícil que lo recuerde", ha ironizado José Luis Ábalos. Ha situado la fecha en el último trimestre de 2018, "posiblemente" en septiembre u octubre, pero ha negado que fuera el 31 de agosto, como dijo el empresario, ya que él estaba en Londres con su exmujer y sus hijos.