Protagonista colateral

Alberto González Amador, el novio comisionista de Ayuso

La pareja de la presidenta madrileña fue comisionista durante la pandemia

Madrid"Isabel Díaz Ayuso, enamorada en secreto". Con este titular de Lecturas salía a la luz en mayo de 2021 la relación de la presidenta de la Comunidad de Madrid con Alberto González Amador. La revista del corazón aportaba imágenes en exclusiva de una escapada de la pareja a Ibiza –"con beso incluido"– y explicaba que el nuevo novio de Ayuso –con el anterior había roto en noviembre del 2020– era "andaluz, divorciado y padre de tres hijos". De profesión, "técnico sanitario". Este último detalle podría haber pasado desapercibido si la suya actividad en el sector como comisionista durante la pandemia no le hubiera puesto en el punto de mira en los últimos días.

Más allá de las revistas del corazón –que siempre han destacado su "discreción"–, la relación de Ayuso no había traspasado demasiado a los medios generalistas. Sí se habló de ello en julio del año pasado, cuando la presidenta madrileña sufrió un aborto natural. Estaba embarazada de ocho semanas y el padre del bebé que esperaba era González Amador. Ahora bien, que Eldiario.es destapara este martes que la Fiscalía de Madrid ha presentado una denuncia contra él por dos delitos de fraude fiscal y uno de falsedad documental dio el pistoletazo de salida a la fiscalización de la carrera profesional y el estilo de vida de la actual pareja de la presidenta popular.

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González Amador, de 47 años –dos más que Ayuso–, lleva más de 20 dedicados a prestar servicios de consultoría sanitaria y prevención laboral. Según consta en la denuncia del ministerio público, la Agencia Tributaria detectó que en 2020 y 2021 defraudó 350.951 euros con un método de facturas falsas y compañías fantasma para reducir los impuestos a pagar. El origen de los beneficios son comisiones –facturadas a través de su empresa, Maxwell Cremona SL– para hacer de mediador en plena cóvid-19 con contratos de material sanitario.

Tras cometer este fraude, en julio del 2022, adquirió un piso en Chamberí, en la zona alta de Madrid, de 183 metros cuadrados y valorado en un millón de euros. Tiene una hipoteca de 500.000 euros. También adquirió un coche de lujo, un Maserati de 83.000 euros. En el piso en cuestión vive con la presidenta de Madrid, lo que ha sido duramente censurado por el PSOE, Más Madrid y Sumar. "Yo tengo derecho a dormir en la cama que considero", defendió a Ayuso este miércoles en una comparecencia, desvinculando su vida privada con un "particular" al que "económicamente le va mejor" que a ella de su actividad como responsable pública.