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Alianza Catalana se instala en el local de la izquierda independentista de Berga

La extrema derecha toma a los anticapitalistas su antiguo local de reunión

Imagen de este viernes por la tarde en Berga
ARA
26/06/2026
2 min

BarcelonaAlianza Catalana perdió su sede en Berga, tal como informó ARA, a principios de junio. De hecho, unos carteles bien visibles dejaban claro que al mes siguiente sería desahuciada y se rogaba a los vecinos que dejaran de hacer pintadas, dado que se convertiría en un museo comarcal. Ahora, sin embargo, en un giro de guion, el partido de extrema derecha se ha instalado en el antiguo local de la izquierda independentista en la capital del Berguedà. Es decir, el espacio donde estaba el Casal Panxo, que antes era un núcleo del anticapitalismo soberanista en la ciudad, ya está en manos de la formación islamófoba de Sílvia Orriols, tal como ha anunciado a través de las redes sociales.

Después de la Patum este casal cerró porque la propiedad no le renovó el contrato. A partir de ahora será Alianza quien llenará el espacio y Orriols se ha enorgullecido este viernes recordando la sonora pitada que ella misma sufrió por el Corpus en la ciudad en la celebración de la Patum. "Adivinad dónde abriremos la nueva sede de Alianza en Berga... Os hemos arrebatado el Casal Panxo y os arrebataremos la alcaldía", ha dicho. "Ahora, pitadme", ha rematado este viernes.

Berga, la segunda ciudad más grande que gobierna la CUP después de Girona, ha sido históricamente un lugar con mucha fuerza de la izquierda independentista, pero anteriormente también de Convergència y hace un siglo y medio del carlismo. Orriols consiguió allí un 10,58% de los votos en las elecciones catalanas de 2024, muy por encima de la media nacional, del 3,78%. El desafío que ahora plantea es en clave municipal, con la vista puesta en los comicios de mayo del año que viene.

La última experiencia de la alcaldesa de Ripoll en la capital del Berguedà fue una fuerte bronca en la festividad principal de la ciudad, entre gritos de "¡Fuera fascistas de la Patum!" y "¡Boti, boti, boti, feixista qui no boti!". Esta pitada masiva se produjo el día que Orriols decidió estar presente en la Patum gracias a la invitación de la concejala Judit Vinyes –de un grupo independiente que se ha integrado a Alianza después de provocar una crisis en el partido berguedano local–. Lo hizo en un contexto de inundaciones, árboles caídos y avisos al 112 en Ripoll, de donde es alcaldesa. Esto provocó un fuerte revuelo entre la oposición ripollesa, que le reprochó su actitud.

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