El PP se desmarca de Vox y irá a la primera reunión por el reparto de menores migrantes
El gobierno español incrementa su presencia en Ceuta en medio de la crisis humanitaria
MadridEl PP se ha visto obligado a hacer equilibrios con Vox ante la situación de emergencia humanitaria en Ceuta. Y el reparto de los menores migrantes no acompañados que continúan en la ciudad desde que entraron nadando desde Marruecos está poniendo a prueba la complicidad y el entendimiento entre Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal. La formación de extrema derecha anunció el sábado que sus tres vicepresidentes que tienen competencias en Infancia –en Extremadura, Aragón y Castilla y León– no irán a la reunión que se celebrará el jueves para empezar a abordar el reparto de los menores. Ahora bien, el PP dejará a Vox solo porque las consejerías que dependen de los populares –en Andalucía, donde también hay una coalición, y en los otros siete territorios donde gobiernan en solitario– sí asistirán a la cita.
“Siempre hay que sentarse a la mesa y escuchar”, ha defendido el subsecretario de política autonómica y municipal del PP, Elías Bendodo, desde Barcelona. “Nosotros estamos dispuestos a asistir, aunque estemos totalmente en contra de las propuestas del gobierno español”, ha justificado. El jueves tendrá lugar telemáticamente una comisión sectorial, un órgano técnico en el que participan las direcciones generales de Infancia de las comunidades autónomas. Será la antesala de la Conferencia Sectorial de Infancia y Adolescencia, un encuentro entre la ministra Sira Rego y los consejeros que está previsto para la última semana de agosto. Allí se deberá aprobar la acogida de los menores entre las otras comunidades y el presupuesto de 25 millones de euros que acompañará el reparto.
La posición del PP choca con la negativa frontal que ha exhibido Vox en los últimos días. Esta mañana, el eurodiputado de Vox, Jorge Buxadé, ha arremetido contra la presencia de las consejerías del PP en la cita: “Con la mafia no se pacta. Con quien traiciona y quiere vender España a trozos, no te reúnes más que para tomarles declaración”, ha dicho en X.
Previamente, el ministro Óscar López había recordado al PP que tiene “la obligación de solidaridad” y “la obligación legal” de acoger a los menores y ha invitado a los populares a “resolver los problemas” que tenga con la extrema derecha. En paralelo, la líder de Junts en Madrid, Miriam Nogueras, ha reiterado que Cataluña “debe quedar excluida” del reparto porque está “por encima de los límites de sus posibilidades”.
Marruecos dice que quiere el "retorno" de los menores
El gobierno español cifra en unos 1.400 los menores que aún hay en Ceuta, según el último dato registrado y anunciado por el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres. Todos, sin embargo, dan por hecho que son muchos más los menores que se encuentran solos en Ceuta. Las ONG de la ciudad han estimado que la cifra podría superar los 2.000 menores. La intención del gobierno español es priorizar la reagrupación familiar con los padres del país de origen, como es habitual en estos casos. En los casos en que no sea posible la reagrupación, los menores pasan a estar bajo tutela de la administración pública autonómica. Y, por tanto, entrarían dentro del reparto. En este sentido, el ministro de Justicia de Marruecos, Abdellatif Ouahbi, ha confirmado conversaciones con su homólogo español para trabajar por el "retorno" de todos los menores, según ha dicho al diario marroquí Hespress.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, hace un diagnóstico similar. “Lo lógico y lo pertinente es retornar los menores a Marruecos”, ha defendido en una entrevista a OK Diario. Asimismo, ha reclamado una “actividad diplomática” para conseguirlo y ha criticado que el gobierno español quiera “una guerra” con las comunidades por los menores: “Los utiliza como escudos humanos para cambiar la conversación”, ha afirmado.
Defensa cancela las vacaciones de los militares
La entrada de personas a Ceuta el 31 de julio ha supuesto la crisis migratoria más letal en la frontera sur española desde que se tienen registros. Once días después, la situación es de emergencia humanitaria con cientos de personas aún durmiendo en la calle y sin recibir una atención médica adecuada. La presión sobre el ejecutivo de Pedro Sánchez no ha dejado de aumentar, sobre todo por parte del gobierno de Ceuta, que le exige más refuerzos policiales y militares y un "mando único". El presidente autonómico, el popular Juan Jesús Vivas, defiende los "retornos inmediatos" y abrir un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) para hacerlo posible. En estos centros está prohibido, por ley, que ingresen menores de edad.
En este contexto, los ministros de Exteriores y Defensa, José Manuel Albares y Margarita Robles, se trasladarán esta semana a la ciudad autónoma. Robles lo hará después de haber comunicado a los militares de Ceuta que estaban de vacaciones que se cancelaba su permiso y que a partir del 13 de agosto deben regresar para reforzar la frontera. Así lo ha revelado desde la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME). La idea es incrementar el control de la frontera ante la posibilidad de una nueva entrada de personas desde Marruecos.
Choque con Italia
Con todo, la crisis migratoria ha desencadenado un choque diplomático en la Unión Europea y, en concreto, entre España y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. Y aquí el PP y Vox sí que han ido de la mano cargando con dureza contra la decisión de la Moncloa de establecer controles fronterizos en los vuelos que proceden de Italia. Isabel Díaz Ayuso ha lamentado que la decisión “aísla” a España de las “primeras potencias del mundo” y las “potencias hermanas”.
Por su parte, Elías Bendodo ha sostenido que es un “error de libro” que conduce a un “aislamiento cada vez mayor” y ha reclamado saber “por qué” el gobierno español “se ensaña” con Italia y no con Marruecos. Y Vox se ha alineado con el gobierno italiano: “Lo entiendo y lo comparto. España está poniendo en riesgo el espacio Schengen. Hay una cierta estrategia de Sánchez de provocar el aislamiento”, ha dicho Jorge Buxadé en Antena 3.